Zona de Confort: 5 cosas que te impiden abandonarla en el momento adecuado y como vencerlas. (Segunda parte).

 Cuando confrontas tus problemas,

Confort 3empiezas a resolverlos

Rudy Giuliani

 

Continuando con el tema que iniciamos en nuestro artículo pasado, vamos terminar de revisar las siguientes dos cosas que nos impiden abandonar nuestra zona de confort y por tanto, se oponen al desarrollo continuado de nuestro liderazgo.

 

 

5 cosas que nos impiden abandonar nuestra zona de confort (continuación)

 

4. Creencias desactualizadas.

 

¿Te has preguntado alguna vez cuáles son tus verdades absolutas?… esas definiciones sobre ciertas situaciones, sobre otras personas e incluso sobre ti mismo que das por hecho sin ni siquiera cuestionarlas, ya que “siempre han sido así”…

 

Me refiero a los famosos: “yo soy así y ya no voy a cambiar”… “el que me quiera querer así, pues que me quiera y el que no, ¡pues no!… porque yo, a esta altura ya no voy a cambiar”.

 

Creería que como yo, muchas veces has escuchado estas expresiones en otras personas y también en nosotros mismos. Se trata de esos momentos en que estamos tan seguros de las cosas que nos definen, que no podemos admitir ni siquiera una pequeña duda sobre si realmente las cosas son así o se trata únicamente de una percepción personal que puede estar equivocada.

 

Muchas veces en mi carrera como médico he escuchado hablar de esa manera a mis pacientes, hasta que algo imprevisto sucede en su vida o su salud… y es en ese momento cuando estas verdades absolutas comienzan a cambiar y lo que antes “era así ¡y punto!”, se transforma en: “… pues si, antes de mi infarto yo si era así… pero ahora…”, “… correcto… eso era así antes, pero ahora que sobreviví a ese grave accidente estoy viendo cosas que antes no era capaz de ver, y ahora ya pienso diferente…” o también “… pues antes de saber que tenía cáncer si creía que yo era así y nunca iba a cambiar, pero ahora que estoy saliendo de eso después de todos estos meses de tratamiento… pues me he dado cuenta que puedo ser diferente y ¡esta vez no me voy a volver a equivocar!”.

 

Entonces la pregunta es ¿de donde crees que vienen todas esas verdades absolutas en las que basamos nuestra vida?… ¡pues de nuestras creencias!. De lo que creemos que es verdad con respecto a nosotros mismos y que por tanto nunca va a cambiar. A su vez, esas creencias nacen de las percepciones que hemos tenido en ciertos momentos de nuestra vida pasada, las cuales luego trasladamos al presente y se vuelven puntos de referencia que con el paso de los años se convierten en verdades que ahora no pensamos ni siquiera en cuestionar… hasta que algo totalmente fuera de lo normal ocurre y nos obliga a ver la vida desde otra perspectiva, desde otro punto de vista. No en vano dicen que en los momentos de adversidad es cuando verdaderamente descubrimos de qué estamos hechos y nos sorprendemos con nuestras capacidades.

 

confort 4Ahora, puede ser cierto que las cosas que dieron origen a nuestras creencias estén basadas en percepciones correctas sobre cosas que efectivamente eran reales y que ciertamente sucedieron en algún momento de nuestra vida pasada… pero ¿estás seguro que las cosas no han cambiado?… ¿estás seguro que las creencias sobre las cuales están basadas todas tus verdades absolutas no están desactualizadas?.

 

En muchos de mis talleres y conferencias cuando llegamos al tema de las creencias, suelo hacer un ejercicio con los participantes, y averiguo si hay alguno que considera que realmente no es bueno para pintar la figura humana… siempre hay varias personas que levantan la mano y al preguntarles el porque, ofrecen una gran variedad de razones con las cuales explican y sustentan su auto-concepto de ser “muy malos dibujantes de la figura humana”.

 

Es entonces cuando les pregunto cuando fue la última vez que dibujaron una figura humana, casi siempre, después de un largo ejercicio de recorrer la memoria del pasado, terminamos encontramos que la última vez fue… ¡en el colegio… en la primaria!… y recuerda que estamos hablando de talleres en empresas, donde el menor de los asistentes probablemente finalizó sus estudios de primaria ¡hace 30 años o más!.

 

Desde cuando estaban en primaria, dado que las pinturas que hacían en esa época fueron calificadas por alguna persona como “no tan buenas”… se desarrolló esa creencia que hoy, 30 años después sigue presente y define y limita muchos de los comportamientos, de los sueños y de las cosas que esa persona podría lanzarse a hacer, pero que nunca va a intentar porque no se siente suficiente o no es bueno para eso.

 

¿De verdad crees que una percepción de hace 30 años no es muy probable que esté desactualizada?… ¿no valdría la pena volver a intentarlo hoy, 30 años después y ver que pasa?… y si cuando terminas tu dibujo, sigues pensando lo mismo… no valdría entonces la pena preguntarte ¿en qué estándar te estás basando para decidir que tu dibujo es malo o bueno?… las cosas cambian, y como les digo a los participantes, hay grandes artistas, escultores y pintores que han alcanzado el éxito es su carrera, creando obras “muy feas”… desde ciertos puntos de vista claro… puntos de vista que ciertamente no comparten quienes compran sus obras por varios miles de dólares.

 

Ese es el problema con este cuarto elemento que va a impedir que abandones fácilmente tu zona de confort. Que muchas de nuestras creencias están completamente desactualizadas y no nos hemos sentado a pensar si debemos renovarlas y verificar si están basadas en definiciones de éxito y estándares que no son nuestros y por los cuales no deberíamos juzgarnos a nosotros mismos.

 

Por eso, al pensar en salir de nuestra zona de confort en búsqueda de un éxito mayor y de alcanzar un nuevo nivel de liderazgo, si las creencias que dan origen a nuestras verdades absolutas están desactualizadas, pues simplemente nos estaremos confundiendo a nosotros mismos, nos estaremos desviando y estaremos perdiendo así el valor y el coraje para abandonar nuestra zona de confort creyendo que no somos capaces o sencillamente “porque yo no soy así… yo no soy de esos que se dan el lujo de arriesgarlo todo”… ¿no será que estás corriendo más riesgos quedándote donde estás, pensando que podrás estar allí para siempre y que nunca nada raro va a pasar?

 

De manera que para poder empoderarte a tomar la decisión de una vez por todas, siéntate a revisar tus verdades absolutas, esas que te dicen de qué estas hecho y de qué cosas eres capaz y ¡actualiza tus creencias!.

 

Mucho mejor si lo haces hoy mismo. Así incluso es muy probable que seas capaz de evitar el infarto, el accidente o el cáncer que de seguro si te obligarán a actualizar todo tu inventario de creencias y darte cuenta de lo que eres capaz de hacer para llegar a donde mereces llegar.

 

5. Afán de obtener grandes resultados demasiado pronto.

 

Una vez hemos tomado la decisión de abandonar nuestra zona de confort y comenzamos a dar los primeros pasos, debemos estar conscientes de una nueva situación que nos puede hacer dudar e incluso retroceder en nuestro intento. Se trata de la expectativa de obtener el resultado demasiado pronto. No solo para abandonar nuestra zona de confort, sino también para desarrollar nuestro liderazgo esta es una situación que debemos aprender a identificar para controlarla y evitar que nos haga perder el rumbo.

 

En su libro de liderazgo “Las 21 leyes irrefutables del liderazgo” el autor John C. Maxwell nos habla de la Ley del Proceso. El Confort 5liderazgo se desarrolla diariamente, no en un día. La ley del proceso nos enseña que los resultados de alto nivel en liderazgo no se obtienen de la noche a la mañana. Utilizando la misma analogía de Maxwell, podríamos decir que el abandonar la zona de confort es como invertir exitosamente en la bolsa de valores. Si tú esperas hacer una fortuna en un día, no tendrás éxito. Lo que más importa es lo que haces día a día en el largo plazo.

 

Los expertos Warren Benis y Burt Nanus hicieron un descubrimiento acerca de la relación entre el crecimiento y el liderazgo: “es la capacidad de desarrollar y mejorar las destrezas lo que marca la diferencia entre los líderes y los demás”. Los líderes exitosos son aprendices, y el proceso de aprendizaje es un continuo resultado de la autodisciplina y la perseverancia. La meta de cada día debe ser mejorar un poco y continuar alejándose de la zona de confort para elevar un poco más nuestro liderazgo y así, poco a poco, edificar sobre el progreso del día anterior.

 

Cuando estudiamos cómo desarrollar un verdadero Talante de Campeón y ver cómo alguien se forja como un campeón, solo debemos mirar su rutina diaria. Puedes trazarte la meta que quieras pero lo que cuenta es lo que en verdad haces día tras día. No hay éxito de la noche a la mañana.

 

Por eso como decía el campeón de boxeo Joe Frazier, “si usted hizo trampas en la oscuridad de la madrugada, la gente se va a dar cuenta ahora bajo las luces brillantes del cuadrilátero”. Si deseas convertirte en un verdadero líder, obligatoriamente debes abandonar tu zona de confort ¡y eso es completamente posible para todos!… ¡tú puedes hacerlo!… pero no es algo que se alcanza con unos cuantos metros de recorrido.

 

Se necesita una meta clara, retarse día a día y desarrollar perseverancia!. El liderazgo no se desarrolla de un día para otro… es algo que toma toda una vida. Por eso debemos enfocarnos en el recorrido… ¡y disfrutarlo!, apreciando cada uno de los aprendizajes que tendremos cada día!.

 

 

navidadPor último, quiero desearte una feliz navidad y un magnífico año nuevo. Espero que el año 2016 sea un año lleno de éxitos para ti, tu familia y para tu empresa. Yo tomaré un descanso con mi familia para compartir la época de navidad y retornaré a mi escritorio el próximo año para continuar compartiendo contigo estas reflexiones sobre liderazgo y felicidad. Nos encontramos entonces de nuevo el próximo jueves 14 de enero del 2016.

¡Feliz navidad y feliz año para todos!

 

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reflexión, de evaluación personal y provocar una reacción o una opinión al respecto. No es un sitio de capacitación ni pretende revelar la verdad absoluta Por eso me encantaría saber tus comentarios u opiniones y si este blog está siendo de utilidad para mejorar tu liderazgo personal y el de tu empresa. 

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Zona de Confort: 5 cosas que te impiden abandonarla en el momento adecuado y como vencerlas. (Primera parte).

 La única persona que estás destinado a ser

es justamente la que tu decidas.

Ralph Waldo Emerson.

 

Como comentábamos en nuestro artículo pasado, aunque la zona de confort no es intrínsecamente mala y no necesariamente se trata de una zona de la cual debamos salir lo más rápido posible, también es verdad, que debe ser más una zona de estancia temporal, la cual debemos disfrutar si en verdad nos la hemos ganado de manera limpia, honesta y responsable pero no pensar en quedarnos allí más tiempo del debido… si no continuamos moviéndonos hacia delante, llegará un momento en el cual nos habremos quedado rezagados en el camino y será muy difícil volver a tomar el ritmo de nuestro liderazgo.

 

confort  A mi me gusta pensar en la zona de confort como en las vacaciones que cada cierto tiempo debemos tomar para desconectarnos un poco de las carreras del día a día, y que además nos sirven para recargarnos y “afilar el hacha” para luego retornar con nuevos ánimos y gran energía para seguir liderando nuestro equipo, nuestra empresa y a nosotros mismos.

 

 

Si aplicamos este mismo concepto a la empresa, sería equivalente a los momentos en que las organizaciones alcanzan hitos importantes de gran éxito, que le dan a sus integrantes un espacio temporal para disfrutar del éxito, sentirse orgullosos del trabajo realizado y por supuesto celebrar, pero recordemos que luego es fundamental volver al trabajo con todo el empuje necesarios para llevar ese mismo éxito a un nuevo nivel. Si esto no ocurre, y la empresa o sus integrantes se quedan sentados en los laureles celebrando y acomodados en su zona de confort, la competencia no tardará mucho en sobrepasarnos y además dejaremos de identificar y aprovechar los cambios que irremediablemente van a ocurrir en el entorno global de las organizaciones. Como bien lo dice el profesor de marketing Phillip Kotler: “… hoy tienes que correr más rápido para permanecer en el mismo lugar”.

 

Entonces aunque es importante que tomemos vacaciones, que celebremos nuestras victorias, que nos detengamos para afilar el hacha y por supuesto disfrutar de nuestra zona de confort… una vez pasemos allí un tiempo prudencial, es también muy importante retomar de nuevo el camino y comenzar a abandonar una zona de confort que más tarde se puede convertir en una desventaja para nosotros mismos.

 

Si esto es claro para todos nosotros, entonces ¿por qué a veces nos cuesta tanto trabajo realmente abandonar esa zona y comenzar a diseñar nuestra nueva siguiente aventura?

 

Existen muchas razones, pero estas 5 son las más frecuentes, y por eso vale la pena detenernos a pensar en cual o cuales de ellas nos están dificultando romper la inercia y volver al verdadero camino del liderazgo, que no es otro que el de una adaptación constante a una realidad cada vez más dinámica y cambiante.

 

5 cosas que nos impiden abandonar nuestra zona de confort.

 

1. Apego a las comodidades de nuestra zona de confort.

 

El apego es una vinculación afectiva intensa que normalmente ocurre entre las personas, tal como ocurre entre los niños pequeños y sus padres. Desde el punto de vista del desarrollo emocional del niño este muy importante ya que le permite a los niños por un lado no solo obtener protección para asegurar la supervivencia, sino también desde el punto de vista psicológico adquirir seguridad en si mismo, y favorecer su posterior desarrollo social.

 

El problema del apego al que nos referimos ocurre cuando las personas trasladan esa vinculación afectiva no a otros seres humanos, sino a los objetos materiales, a sus comodidades actuales al dinero o a otras representaciones del ego. Al no haber una reciprocidad emocional en esta forma de apego, lo que se crea es justamente todo lo contrario, una ansiedad enorme y una inseguridad profunda derivada del dolor que produce la posibilidad de perder nuestras cosas contenidas en la zona de confort.

 

De ahí el famoso mensaje de Buda en su discurso de las cuatro nobles verdades, en una de las cuales nos dice que “el origen del confort-apegosufrimiento es el apego, el anhelo y el deseo”. Cuando hemos obtenido algo en la vida y nuestro ego comienza a decirnos que debemos cuidarlo con gran ánimo para no perderlo, estamos negándonos instantáneamente la posibilidad de obtener algo mejor que lo actual para nosotros mismos y la sola posibilidad de pensar en perderlo comienza a causarnos gran ansiedad y por tanto sufrimiento.

 

Reconociendo el dolor que asociamos mentalmente a la posibilidad de una pérdida podemos comenzar a neutralizarlo. Y al hacerlo es muy importante comenzar a hacer consciencia que solo abandonando nuestra silla actual y caminando hacia adelante podemos obtener una silla mejor que la actual… si estamos completamente apegados a nuestra silla (o nuestra situación actual), esto será muy difícil o tendremos que enfrentar una carga emocional negativa tan grande que prácticamente será imposible comenzar a hacerlo. Este es uno de los factores más importantes que nos impiden abandonar nuestra zona de confort.

 

2. Miedo a lo desconocido y temor al fracaso.

 

Obviamente al comenzar a caminar hacia destinos nuevos, o por lo menos nuevos para nosotros, tendremos que vernos enfrentados a situaciones desconocidas y para las que probablemente no tenemos referencias de éxito pasado.

 

Muchas veces no importa que ya otras personas hayan recorrido ese camino. Esto nos puede dar un poco de impulso, pero al final el miedo a lo desconocido será completamente individual y puede hacer que en algún punto comencemos a dudar de nuestras capacidades. Ese miedo y el consecuente temor al fracaso se convertirán en verdaderas emociones paralizantes.

 

Todo esto es natural y esperable, por lo tanto es posible realizar un entrenamiento mental previo para prepararnos mejor y vencer estos dos temores que nos impiden abandonar la zona de confort.

 

Es por tanto muy recomendable comenzar a relacionarnos de una manera diferente con la incertidumbre. Comenzar con pequeños pasos al principio y así poco a poco ir fortaleciendo nuestro músculo de enfrentarnos a lo desconocido. Comenzar cada día a realizar cosas diferentes a las usuales, aprender cosas nuevas para nosotros, comprometernos a cada semana emprender un camino que progresivamente será más retador hasta que poco a poco nos demos cuenta por experiencia propia que somos completamente capaces de enfrentar retos muy grandes en temas muy diferentes a los actuales, que nos separen por completo de la zona de confort actual y nos permitan avanzar hacia un nuevo nivel. Algunas personas si así lo desean, pueden poner en práctica acciones de alto impacto que les permitan en pocos pasos avanzar hacia una nueva realidad, pero esto es una decisión muy personal que cada uno debe tomar dependiendo de lo preparado que se sienta para asumir esta carga emocional. De otro modo, lo que obtendrá será una experiencia demasiado traumática que lo alejará más de la posibilidad de lograr mayor empoderamiento para enfrentarse a los desconocido.

 

3. Experiencias pasadas negativas.

 

Esta tiene mucho que ver con la anterior. Ya que es imposible que siempre las cosas nos salgan como queremos. A veces ocurren imprevistos o cosas que no podemos controlar y por tanto en el camino de desarrollar nuestro propio liderazgo podemos haber sufrido experiencias pasadas negativas que nos hagan pensar que si lo intentamos de nuevo nuevamente se repetirán los resultados negativos pasados.

 

Recordemos que el conductor más poderoso del comportamiento es el dolor y si en el pasado hemos tenido experiencias negativas al intentarlo y éstas no han sido adecuadamente manejadas, van a convertirse en grandes frenos inconscientes de nuestros deseos.

 

Para controlar estos frenos hay varias cosas que podemos hacer. Lo primero es hacer consciencia de que las cosas cambian y que si las analizamos de una manera responsable, es decir, asumiendo como propia la causa de los malos resultados es que podemos encontrar que cosas no hicimos bien, aprender de ellas y hacerlas diferentes en esta nueva oportunidad. Si seguimos culpando a los demás por nuestros resultados asumiendo el papel de víctimas esto no será posible.

 

Siempre es de gran beneficio pedir ayuda a otros para superar estos malos recuerdos y si en algún punto sentimos que no hemos podido superar esos obstáculos, podemos buscar un coach que nos acompañe en el camino de redireccionar esa experiencia pasada.

 

Y recuerda en este punto siempre controlar nuestro proyector mental, el cual puede ser un gran amigo o un gran enemigo en el rediseño de estas nuevas experiencias.

 

En esta primera entrega solo vamos a comentar las primeras tres cosas que nos impiden abandonar de una manera más fácil nuestra zona de confort. En nuestro próximo artículo hablaremos sobre las otras dos cosas que más frecuentemente nos impiden abandonar nuestra zona de confort y como controlarlas. ¡Nos vemos la próxima semana!.

 

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Confort y Liderazgo: ¿Evitar nuestra zona de confort a toda costa?

Nunca interrumpas a alguien que está haciendo lo que

tú habías dicho que no se podía hacer

Amelia Earhart

Mucho hemos oído hablar de la zona de confort y sé que todos saben a qué se refiere el concepto pero, por un mero ejercicio académico, me gustaría empezar entonces por proponer una definición que nos ponga en el contexto de la reflexión que quiero hacer en el articulo de hoy.

 

¿Qué es una zona de confort?

 

De acuerdo con la Real Academia Española, la palabra confort como sustantivo, llega a nuestro idioma a mediados del siglo XIX proveniente del francés con el sentido de “comodidad o bienestar material” y desde entonces el adjetivo confortable pasó también a significar “aquello que proporciona confort o comodidad”. En este orden de ideas podríamos entonces concluir que la zona de confort, es aquella en la que “nos sentimos a gusto, cómodos y contamos con bienestar material”. ¿Estaríamos de acuerdo todos en esta definición para evaluar desde la perspectiva del liderazgo a la permanencia en una “zona de confort”?

 

Mirándola desde el punto de vista de la definición en sí misma, lo primero que podemos evidenciar es que no es una “zona mala” confort 3como algunas veces nos la han querido vender: “… siempre evita a toda costa entrar en una zona de confort”, “…no dejes que tus empleados entren en su zona de confort” y otros muchos otros consejos que a diario escuchamos. Pienso que en la vida no existen cosas totalmente malas, ni totalmente buenas, sino que todo depende del contexto y la intención con la cual se hagan o se desarrollen y ciertamente, la zona de confort no es ajena a esta característica. No podemos “satanizarla” de una manera absoluta como un lugar del cual debemos salir tan rápido como sea posible, si es que hemos cometido el error de caer en el.

 

¿O tú conoces a alguien que adore vivir en ausencia total de comodidades o sin ningún tipo de bienestar material, manteniendo a su familia en un lugar donde nunca estarán a gusto y en permanente carencia de todas las cosas materiales?… yo creo que muchos hemos tenido oportunidad de conocer a algunas personas que han tenido que vivir o que viven en esta situación, pero claramente con solo observarlos se da uno cuenta que no adoran estar allí ni se sienten orgullosas de llevar a su familia a ese lugar.

 

Desde mi punto de vista, las comodidades materiales son muy buenas y no tiene nada de malo buscarlas y obtenerlas, claro, siempre y cuando sean adquiridas de una manera honesta, respetuosa de los demás, del medio ambiente y como fruto de una labor que aporte a otros y les haga entrega de un alto valor para sus vidas y sus resultados.

 

De modo que si nosotros u otras personas que conocemos han alcanzado altos niveles de comodidad y bienestar material y sobretodo lo han hecho por medio de ayudar a los demás, entregarles alto valor en cada interacción y actuar siempre en beneficio del planeta, de los otros seres humanos, y actuando honesta y éticamente, pues ¡bien por ellos!… son de admirar, no de criticar y de desearles de manera espontánea un éxito aún mayor, a la vez que los observamos y estudiamos para aprender cómo es que hacen las cosas que están haciendo mejor que nosotros, y así también mejorar los resultados de nuestra propia vida. No debemos perder de vista que nunca de la envidia, de los celos, del resentimiento o de la competencia desleal ha nacido el verdadero liderazgo o la felicidad personal.

 

 

Entonces, si la zona de confort no es tan mala, ¿por qué es necesario salir de ella?

 

En ese orden de ideas, la zona de confort debemos comprenderla como una zona en la cual, en ciertos contextos es una zona buena y digna de ser disfrutada. El problema realmente no está en la zona como tal, sino en el contexto en el cual se da y en la manera como se obtiene.

 

Como ya lo dijimos, hay que examinar y evaluar siempre la honestidad, responsabilidad y ética con la que estamos actuando y creo que estamos de acuerdo con las ventajas y beneficios que ofrece al llegar a una buena zona de confort. La zona de confort es un estado donde podemos sentarnos a disfrutar y compartir con otros a quienes queremos, nuestros logros y los buenos resultados que hemos obtenido. Sabremos que lo hemos hecho bien, si la sensación que nos genera es de conexión con nosotros mismos y con los demás y no de separación o aislamiento. Sabremos que la labor ha valido la pena si no solo contamos con una buena casa y comodidades, sino también si sabemos que hemos llegado allí, acompañados por un grupo de verdaderos amigos que gozen de nuestra presencia y deseen venir a festejar en nuestra casa, no por la casa sino por nosotros.

 

Si sientes que has llegado a un punto en la vida donde ya estás disfrutando de tus buenos resultados, pues hoy mismo siéntate un rato a solas y felicítate por haberlo hecho. Es como cuando estabas en el colegio o en la escuela y llegaba tu informe de rendimiento escolar ¡lleno de buenas noticias!… es justo y es correcto sentarse a solas un rato y felicitarte por tu buen desempeño.

 

Pero ojo, luego de disfrutar como se merece el haber alcanzado tu zona de confort, llega un momento en que debes ponerte de pie nuevamente y seguir avanzando en el camino… al final del día, el informe escolar era solo eso, un informe, un reporte, pero no era confort 2tampoco garantía absoluta del éxito futuro… así como tus resultados externos presentes, tu casa o tus cosas materiales no constituyen tu definición personal, no establecen tu propósito de vida, solo son un resultado que de alguna manera reflejan lo bien o no tan bien que lo vienes haciendo en el pasado… pero tampoco ellos son garantía de lo bien o no tan bien que lo puedes hacer en el futuro.

 

Si no mantienes una adecuada perspectiva sobre tu zona de confort actual, pronto podría cambiar el entorno o el contexto y es allí donde lo que era bueno comienza a volverse malo y lo que era seguro comienza a volverse riesgoso. En la vida debemos saber cuando detenernos a descansar, cuando premiarnos y celebrar nuestras victorias, pero también debemos saber cuando ponernos de nuevo en movimiento y asumir nuevos retos, aceptar incluso nuevos fracasos, pero siempre avanzando hacia ese nuevo lugar donde nuevamente podremos obtener un gran resultado e iniciar el ciclo de nuevo. De otra manera nuestra zona de confort, donde estábamos tan felices se volverá una celda de oro, de donde cada vez será mas difícil salir y ponernos en movimiento.

 

Al final comenzaremos a experimentar la ansiedad de aferrarnos a lo conocido, a lo que ya dominamos, pero que dado que nunca podemos controlar las cosas del todo y por tanto evitar que cambien de un momento a otro, nuestra zona de confort se volverá una zona de miedo y angustia.

 

Vale la pena mencionar de nuevo que una verdadera zona de confort solo se alcanza si nos hemos preocupado por llegar a través de la generación y entrega de un claro beneficio para los demás, no de pasar por encima o aprovecharse de nadie… y si no, ¿De qué sirve tener la mejor casa de la ciudad si nadie quiere compartir su tiempo contigo?, ¿De qué sirve tener el mejor carro o la capacidad de viajar en primera clase a donde uno desee, si nadie quiere que vayamos a estar con ellos?. Recuerda que el verdadero éxito sólo se da, si este ha ocurrido en función del beneficio a los demás.

 

Pero una vez has alcanzado esa meta, ¿qué vas a hacer con tu vida?… los tiempos pueden cambiar más rápido de lo que te imaginas, y debemos siempre tener pendiente que lo que nos ha traído hasta acá, no necesariamente nos va a llevar a donde queremos ir en el futuro.

 

 

¿Es ahí cuando quedarnos en esa zona de confort se vuelve peligroso?

 

Esto es como si en el colegio una vez obteníamos buenas notas, ya no nos preocupáramos por estudiar más y seguir trabajando… en poco tiempo lo que era bueno, se habría transformado en regular y luego en malo. La zona de confort nos aporta calma, serenidad y por supuesto orgullo… es una zona donde es fácil existir ya que nos permite utilizar caminos conocidos y obtener resultados muy fácilmente, nos ofrece siempre las mismas preguntas, preguntas para las cuáles ya sabemos todas las respuestas… pero… ¿permanecer allí nos va a llevar a donde queremos ir? Esa es la gran pregunta.

 

La zona de confort no es mala en si, ni es un mal lugar para estar, pero también es cierto que si no nos desprendemos de ella, no confort 1podremos obtener nuevos aprendizajes, nuevos resultados y por tanto en el futuro tampoco podremos celebrar nuevas victorias. No querer salir de nuestra zona de confort, es como querer seguir viviendo la vida en tercero de primaria, “donde todo es más fácil, todo es conocido y allí siempre me va a ir muy bien”… puede que esas razones sean ciertas y nadie las pueda debatir… pero ¿repetir una y otra vez tercero de primaria nos va a llevar a concluir la escuela secundaria, o la universidad, o a iniciar el camino de vida que quisiéramos recorrer?

 

Seguir haciendo lo mismo, en el mismo orden y con el mismo contexto, claramente nos será más fácil, menos riesgoso y con menos miedo o angustia de un potencial fracaso, pero ¿nos permitirá alcanzar un nuevo nivel?, ¿nos permitirá crear, vivir y recorrer nuevos caminos de mayor satisfacción?… Y tal vez más importante aún, ¿nos permitirá inspirar a otros a retarse todos los días para obtener más y mejores resultados para ellos mismos?

 

Sólo tú tienes la respuesta a todos estos interrogantes, pero como nos dice Amelia Earhart, no interrumpas con tus respuestas y tus consejos a los que están haciendo lo que habías dicho que no era posible hacer.

 

¿Cuáles son los obstáculos que no nos permiten abandonar de una manera tranquila y eficiente nuestra zona de confort?, ¿cómo podemos sobrepasarlos para que podamos alcanzar un mayor liderazgo y una mayor felicidad para nosotros mismos?… ¿Cuál es tu opinión?

 

 

_MG_7936Este es un espacio que a través de expresar diferentes puntos de vista de su autor, busca generar en sus lectores un momento de reflexión, de evaluación personal y provocar una reacción o una opinión al respecto. No es un sitio de capacitación ni pretende revelar la verdad absoluta. Por eso me encantaría saber tus comentarios u opiniones y si este blog está siendo de utilidad para mejorar tu liderazgo personal y el de tu empresa.

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