Metas y Logros: ¿Cuál es tu Por Qué?

Los obstáculos son esas cosas que las

personas ven cuando dejan de mirar sus metas

Joseph Cosman

 

Bueno, luego de lo que espero haya sido para todos un excelente descanso de navidad y año nuevo, retomaré a continuación la publicación semanal de nuestros artículos. Espero que este año 2.016 esté lleno de éxitos para todos ustedes y que este blog continúe siendo de utilidad e inspiración para alcanzar todas tus metas.

 

Por esta época el establecimiento de metas es algo que todos solemos hacer, pero muy pocos realmente se sientan a escribirmetas un plan de acción concreto que los ayude a transformar esas metas en logros concretos. Como ya hemos conversado, debemos ser conscientes que todos nuestros resultados dependen solamente de nosotros mismos como gestores de nuestros propias decisiones y de todos nuestros actos y por eso es muy importante que nos tomemos muy en serio el tema de cómo establecer en nuestra vida metas claras y de alto valor que nos permitan tomar mejores decisiones en este nuevo año para llegar a donde queremos ir.

 

 

¿Cuántos de nosotros establecemos adecuadamente metas en nuestra vida?

 

 

Lo primero que debemos entender es que establecer metas realizables es algo muy diferente a tener simplemente deseos o sueños sobre algo que queremos. Es muy importante tener claridad sobre la diferencia.

 

Un sueño o un deseo normalmente es solamente un concepto o una idea sobre algo particular que quisiéramos en la vida, que típicamente se limita a expresar sin muchos detalles algo que nos gustaría ser, hacer o tener, pero no se acompaña de una fecha definida sobre cuando queremos obtener ese sueño, ni tampoco de un plan de acción concreto que nos permita orientar cada paso que damos o cada decisión que tomamos en el día a día.

 

Recuerdo una vez durante un seminario de metas que estaba realizando para una empresa, en la cual le pregunté a uno de los asistentes, cuál era su sueño más importante en la vida y me respondió: “… mmhhh definitivamente ¡viajar a conocer Dubai!”. Acto seguido le dije, “… ¡que bueno!, te felicito… ¿cuándo vas a hacer eso? A lo cual respondió: “en el futuro cuando mis ocupaciones me permitan hacer ese viaje”… “ah, muy bien… ¿y ya sabes más o menos cuanto dinero necesitas para cumplir ese sueño?…¿has averiguado que requisitos se deben cumplir como colombiano para ingresar a Dubai?.. ¿al menos ya has averiguado que aerolíneas viajan de Colombia a Dubai o que idioma hablan en Dubai?

 

Al ver la cara que fue poniendo cuando comencé a hacer esas preguntas, no fue difícil imaginar que a todas iba a responder que no tenía ni idea. Entonces con mucho respecto le contesté “bueno, me encanta la idea… pero tengo una noticia para ti y es que ¡NUNCA vas a ir a Dubai!”… fue muy gracioso ver la cara que puso con mi respuesta, porque se suponía que estábamos en un ambiente de motivación y por tanto, yo tenía la misión de animarlo a conseguir todos sus sueños.

 

Por el problema es que finalmente así es la vida. Todos seremos recordados por nuestros resultados. Lo que cuenta es lo que efectivamente hicimos o dejamos de hacer y no las intenciones, deseos o sueños que teníamos. Una cosa es motivarse o inspirarse y otra muy diferente, engañarse y decirse mentiras sobre lo que vamos a hacer en el futuro.

 

logrosEsa es precisamente la diferencia de un sueño con una meta. Una meta es un objetivo, una idea concreta que bien puede partir de un sueño o de un deseo, pero que no se queda únicamente en la expresión del mismo, sino que se acompaña de un plan estructurado para conseguirlo. Una meta, para que sea efectiva, debe contener varios elementos. Los que a mí me han funcionado en el pasado son estos 7 pasos, y por eso quiero compartirlos contigo, aunque cualquiera de ustedes puede adicionar los que quiera:

 

  1. Definir un “por qué” concreto que le dé vida a esa meta.
  2. Evaluar si la meta planteada se encuentra alineada con nuestros valores y con lo que para nosotros es importante.
  3. Evaluar si alcanzar la meta pone en riesgo nuestro balance de vida.
  4. Considerar la brecha que existe entre la realidad actual y la realidad que queremos.
  5. Definir una fecha concreta pero realista para la cual deseamos alcanzar el objetivo, de acuerdo con el tamaño de la brecha que hemos definido antes.
  6. ¡Tomar acción!. Comenzar a ejecutar el plan. Sin este paso final nada va a ocurrir en realidad.
  7. Prepararnos para la incertidumbre del futuro.

 

Se dice que solamente un 3% de la población tiene en cuenta un plan estructurado para alcanzar su metas. El 97% restante no ha definido con claridad a donde quiere llegar y por eso no tiene ni idea cuanto le falta para hacerlo. A continuación vamos a revisar el primero de esos pasos y en nuestra entrega de la próxima semana continuaremos revisando los siguientes.

 

 

1. Definir un “por qué” concreto que le dé vida a esa meta.

 

 

Este es tal vez el paso más importante del establecimiento de metas efectivas en cualquier proyecto personal, familiar o empresarial. ¿Para qué queremos hacer lo que estamos pensando hacer?, ¿Qué va a ser diferente en nuestra vida y por qué eso es importante que suceda?… ¿Cuál es tu por qué?

 

El tener la respuesta a estos interrogantes nos va a permitir entender las verdaderas razones que hay detrás de nuestro deseo, y lo más importante nos va a permitir insistir y persistir cuando las cosas no salgan como estábamos esperando o cuando el camino se ponga cuesta arriba.

 

Para nadie es un secreto que cuando deseamos obtener cosas importantes, debemos estar listos para trabajar duro y no siempre obtener los resultados esperados en el primer intento. Pero la buena noticia es que si esa meta se haya adecuadamente alineada con nuestro por qué, vamos a poder encontrar la energía necesaria para sobrellevar todos los por queobstáculos que se puedan presentar y el hacerlo puede que nos tome gran trabajo pero lo cierto es que nunca sentiremos esto como una condena sino mas bien como una aventura.

 

Esto del por qué aplica para todo tipo de proyectos y a nivel empresarial por ejemplo es un concepto muy importante. Si no lo has hecho ya, decididamente te sugiero un libro que no deberías dejar de leer en este nuevo año: “Start with Why” escrito por Simon Sinek. Allí podrás encontrar muchos ejemplos de cómo las personas o las organizaciones que primero definen su por qué, logran más y mejores resultados.

 

También te recomiendo que veas este video para comenzar a entender lo importante que es este paso para el establecimiento de tus metas, pero no dejes de leer también el libro, ya que también en este caso, el libro es mejor que la película.

 

¿Qué sentido tiene todo lo que haces en tu día a día?… ¿qué es lo más importante de eso para ti?… ¿Cuál es tu por qué?... Si comienzas por este paso, vas a ver que la inspiración y la motivación que estás buscando se encuentra más cerca de lo que crees y todo comenzará con el pie correcto. No dudes en dedicar un buen tiempo a encontrar realmente tu por qué para todo lo que haces.

 

 

_MG_7936Este es un espacio que a través de expresar diferentes puntos de vista de su autor, busca generar en sus lectores un momento de reflexión, de evaluación personal y provocar una reacción o una opinión al respecto. No es un sitio de capacitación ni pretende revelar la verdad absoluta Por eso me encantaría saber tus comentarios u opiniones y si este blog está siendo de utilidad para mejorar tu liderazgo personal y el de tu empresa.

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Zona de Confort: 5 cosas que te impiden abandonarla en el momento adecuado y como vencerlas. (Segunda parte).

 Cuando confrontas tus problemas,

Confort 3empiezas a resolverlos

Rudy Giuliani

 

Continuando con el tema que iniciamos en nuestro artículo pasado, vamos terminar de revisar las siguientes dos cosas que nos impiden abandonar nuestra zona de confort y por tanto, se oponen al desarrollo continuado de nuestro liderazgo.

 

 

5 cosas que nos impiden abandonar nuestra zona de confort (continuación)

 

4. Creencias desactualizadas.

 

¿Te has preguntado alguna vez cuáles son tus verdades absolutas?… esas definiciones sobre ciertas situaciones, sobre otras personas e incluso sobre ti mismo que das por hecho sin ni siquiera cuestionarlas, ya que “siempre han sido así”…

 

Me refiero a los famosos: “yo soy así y ya no voy a cambiar”… “el que me quiera querer así, pues que me quiera y el que no, ¡pues no!… porque yo, a esta altura ya no voy a cambiar”.

 

Creería que como yo, muchas veces has escuchado estas expresiones en otras personas y también en nosotros mismos. Se trata de esos momentos en que estamos tan seguros de las cosas que nos definen, que no podemos admitir ni siquiera una pequeña duda sobre si realmente las cosas son así o se trata únicamente de una percepción personal que puede estar equivocada.

 

Muchas veces en mi carrera como médico he escuchado hablar de esa manera a mis pacientes, hasta que algo imprevisto sucede en su vida o su salud… y es en ese momento cuando estas verdades absolutas comienzan a cambiar y lo que antes “era así ¡y punto!”, se transforma en: “… pues si, antes de mi infarto yo si era así… pero ahora…”, “… correcto… eso era así antes, pero ahora que sobreviví a ese grave accidente estoy viendo cosas que antes no era capaz de ver, y ahora ya pienso diferente…” o también “… pues antes de saber que tenía cáncer si creía que yo era así y nunca iba a cambiar, pero ahora que estoy saliendo de eso después de todos estos meses de tratamiento… pues me he dado cuenta que puedo ser diferente y ¡esta vez no me voy a volver a equivocar!”.

 

Entonces la pregunta es ¿de donde crees que vienen todas esas verdades absolutas en las que basamos nuestra vida?… ¡pues de nuestras creencias!. De lo que creemos que es verdad con respecto a nosotros mismos y que por tanto nunca va a cambiar. A su vez, esas creencias nacen de las percepciones que hemos tenido en ciertos momentos de nuestra vida pasada, las cuales luego trasladamos al presente y se vuelven puntos de referencia que con el paso de los años se convierten en verdades que ahora no pensamos ni siquiera en cuestionar… hasta que algo totalmente fuera de lo normal ocurre y nos obliga a ver la vida desde otra perspectiva, desde otro punto de vista. No en vano dicen que en los momentos de adversidad es cuando verdaderamente descubrimos de qué estamos hechos y nos sorprendemos con nuestras capacidades.

 

confort 4Ahora, puede ser cierto que las cosas que dieron origen a nuestras creencias estén basadas en percepciones correctas sobre cosas que efectivamente eran reales y que ciertamente sucedieron en algún momento de nuestra vida pasada… pero ¿estás seguro que las cosas no han cambiado?… ¿estás seguro que las creencias sobre las cuales están basadas todas tus verdades absolutas no están desactualizadas?.

 

En muchos de mis talleres y conferencias cuando llegamos al tema de las creencias, suelo hacer un ejercicio con los participantes, y averiguo si hay alguno que considera que realmente no es bueno para pintar la figura humana… siempre hay varias personas que levantan la mano y al preguntarles el porque, ofrecen una gran variedad de razones con las cuales explican y sustentan su auto-concepto de ser “muy malos dibujantes de la figura humana”.

 

Es entonces cuando les pregunto cuando fue la última vez que dibujaron una figura humana, casi siempre, después de un largo ejercicio de recorrer la memoria del pasado, terminamos encontramos que la última vez fue… ¡en el colegio… en la primaria!… y recuerda que estamos hablando de talleres en empresas, donde el menor de los asistentes probablemente finalizó sus estudios de primaria ¡hace 30 años o más!.

 

Desde cuando estaban en primaria, dado que las pinturas que hacían en esa época fueron calificadas por alguna persona como “no tan buenas”… se desarrolló esa creencia que hoy, 30 años después sigue presente y define y limita muchos de los comportamientos, de los sueños y de las cosas que esa persona podría lanzarse a hacer, pero que nunca va a intentar porque no se siente suficiente o no es bueno para eso.

 

¿De verdad crees que una percepción de hace 30 años no es muy probable que esté desactualizada?… ¿no valdría la pena volver a intentarlo hoy, 30 años después y ver que pasa?… y si cuando terminas tu dibujo, sigues pensando lo mismo… no valdría entonces la pena preguntarte ¿en qué estándar te estás basando para decidir que tu dibujo es malo o bueno?… las cosas cambian, y como les digo a los participantes, hay grandes artistas, escultores y pintores que han alcanzado el éxito es su carrera, creando obras “muy feas”… desde ciertos puntos de vista claro… puntos de vista que ciertamente no comparten quienes compran sus obras por varios miles de dólares.

 

Ese es el problema con este cuarto elemento que va a impedir que abandones fácilmente tu zona de confort. Que muchas de nuestras creencias están completamente desactualizadas y no nos hemos sentado a pensar si debemos renovarlas y verificar si están basadas en definiciones de éxito y estándares que no son nuestros y por los cuales no deberíamos juzgarnos a nosotros mismos.

 

Por eso, al pensar en salir de nuestra zona de confort en búsqueda de un éxito mayor y de alcanzar un nuevo nivel de liderazgo, si las creencias que dan origen a nuestras verdades absolutas están desactualizadas, pues simplemente nos estaremos confundiendo a nosotros mismos, nos estaremos desviando y estaremos perdiendo así el valor y el coraje para abandonar nuestra zona de confort creyendo que no somos capaces o sencillamente “porque yo no soy así… yo no soy de esos que se dan el lujo de arriesgarlo todo”… ¿no será que estás corriendo más riesgos quedándote donde estás, pensando que podrás estar allí para siempre y que nunca nada raro va a pasar?

 

De manera que para poder empoderarte a tomar la decisión de una vez por todas, siéntate a revisar tus verdades absolutas, esas que te dicen de qué estas hecho y de qué cosas eres capaz y ¡actualiza tus creencias!.

 

Mucho mejor si lo haces hoy mismo. Así incluso es muy probable que seas capaz de evitar el infarto, el accidente o el cáncer que de seguro si te obligarán a actualizar todo tu inventario de creencias y darte cuenta de lo que eres capaz de hacer para llegar a donde mereces llegar.

 

5. Afán de obtener grandes resultados demasiado pronto.

 

Una vez hemos tomado la decisión de abandonar nuestra zona de confort y comenzamos a dar los primeros pasos, debemos estar conscientes de una nueva situación que nos puede hacer dudar e incluso retroceder en nuestro intento. Se trata de la expectativa de obtener el resultado demasiado pronto. No solo para abandonar nuestra zona de confort, sino también para desarrollar nuestro liderazgo esta es una situación que debemos aprender a identificar para controlarla y evitar que nos haga perder el rumbo.

 

En su libro de liderazgo “Las 21 leyes irrefutables del liderazgo” el autor John C. Maxwell nos habla de la Ley del Proceso. El Confort 5liderazgo se desarrolla diariamente, no en un día. La ley del proceso nos enseña que los resultados de alto nivel en liderazgo no se obtienen de la noche a la mañana. Utilizando la misma analogía de Maxwell, podríamos decir que el abandonar la zona de confort es como invertir exitosamente en la bolsa de valores. Si tú esperas hacer una fortuna en un día, no tendrás éxito. Lo que más importa es lo que haces día a día en el largo plazo.

 

Los expertos Warren Benis y Burt Nanus hicieron un descubrimiento acerca de la relación entre el crecimiento y el liderazgo: “es la capacidad de desarrollar y mejorar las destrezas lo que marca la diferencia entre los líderes y los demás”. Los líderes exitosos son aprendices, y el proceso de aprendizaje es un continuo resultado de la autodisciplina y la perseverancia. La meta de cada día debe ser mejorar un poco y continuar alejándose de la zona de confort para elevar un poco más nuestro liderazgo y así, poco a poco, edificar sobre el progreso del día anterior.

 

Cuando estudiamos cómo desarrollar un verdadero Talante de Campeón y ver cómo alguien se forja como un campeón, solo debemos mirar su rutina diaria. Puedes trazarte la meta que quieras pero lo que cuenta es lo que en verdad haces día tras día. No hay éxito de la noche a la mañana.

 

Por eso como decía el campeón de boxeo Joe Frazier, “si usted hizo trampas en la oscuridad de la madrugada, la gente se va a dar cuenta ahora bajo las luces brillantes del cuadrilátero”. Si deseas convertirte en un verdadero líder, obligatoriamente debes abandonar tu zona de confort ¡y eso es completamente posible para todos!… ¡tú puedes hacerlo!… pero no es algo que se alcanza con unos cuantos metros de recorrido.

 

Se necesita una meta clara, retarse día a día y desarrollar perseverancia!. El liderazgo no se desarrolla de un día para otro… es algo que toma toda una vida. Por eso debemos enfocarnos en el recorrido… ¡y disfrutarlo!, apreciando cada uno de los aprendizajes que tendremos cada día!.

 

 

navidadPor último, quiero desearte una feliz navidad y un magnífico año nuevo. Espero que el año 2016 sea un año lleno de éxitos para ti, tu familia y para tu empresa. Yo tomaré un descanso con mi familia para compartir la época de navidad y retornaré a mi escritorio el próximo año para continuar compartiendo contigo estas reflexiones sobre liderazgo y felicidad. Nos encontramos entonces de nuevo el próximo jueves 14 de enero del 2016.

¡Feliz navidad y feliz año para todos!

 

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Zona de Confort: 5 cosas que te impiden abandonarla en el momento adecuado y como vencerlas. (Primera parte).

 La única persona que estás destinado a ser

es justamente la que tu decidas.

Ralph Waldo Emerson.

 

Como comentábamos en nuestro artículo pasado, aunque la zona de confort no es intrínsecamente mala y no necesariamente se trata de una zona de la cual debamos salir lo más rápido posible, también es verdad, que debe ser más una zona de estancia temporal, la cual debemos disfrutar si en verdad nos la hemos ganado de manera limpia, honesta y responsable pero no pensar en quedarnos allí más tiempo del debido… si no continuamos moviéndonos hacia delante, llegará un momento en el cual nos habremos quedado rezagados en el camino y será muy difícil volver a tomar el ritmo de nuestro liderazgo.

 

confort  A mi me gusta pensar en la zona de confort como en las vacaciones que cada cierto tiempo debemos tomar para desconectarnos un poco de las carreras del día a día, y que además nos sirven para recargarnos y “afilar el hacha” para luego retornar con nuevos ánimos y gran energía para seguir liderando nuestro equipo, nuestra empresa y a nosotros mismos.

 

 

Si aplicamos este mismo concepto a la empresa, sería equivalente a los momentos en que las organizaciones alcanzan hitos importantes de gran éxito, que le dan a sus integrantes un espacio temporal para disfrutar del éxito, sentirse orgullosos del trabajo realizado y por supuesto celebrar, pero recordemos que luego es fundamental volver al trabajo con todo el empuje necesarios para llevar ese mismo éxito a un nuevo nivel. Si esto no ocurre, y la empresa o sus integrantes se quedan sentados en los laureles celebrando y acomodados en su zona de confort, la competencia no tardará mucho en sobrepasarnos y además dejaremos de identificar y aprovechar los cambios que irremediablemente van a ocurrir en el entorno global de las organizaciones. Como bien lo dice el profesor de marketing Phillip Kotler: “… hoy tienes que correr más rápido para permanecer en el mismo lugar”.

 

Entonces aunque es importante que tomemos vacaciones, que celebremos nuestras victorias, que nos detengamos para afilar el hacha y por supuesto disfrutar de nuestra zona de confort… una vez pasemos allí un tiempo prudencial, es también muy importante retomar de nuevo el camino y comenzar a abandonar una zona de confort que más tarde se puede convertir en una desventaja para nosotros mismos.

 

Si esto es claro para todos nosotros, entonces ¿por qué a veces nos cuesta tanto trabajo realmente abandonar esa zona y comenzar a diseñar nuestra nueva siguiente aventura?

 

Existen muchas razones, pero estas 5 son las más frecuentes, y por eso vale la pena detenernos a pensar en cual o cuales de ellas nos están dificultando romper la inercia y volver al verdadero camino del liderazgo, que no es otro que el de una adaptación constante a una realidad cada vez más dinámica y cambiante.

 

5 cosas que nos impiden abandonar nuestra zona de confort.

 

1. Apego a las comodidades de nuestra zona de confort.

 

El apego es una vinculación afectiva intensa que normalmente ocurre entre las personas, tal como ocurre entre los niños pequeños y sus padres. Desde el punto de vista del desarrollo emocional del niño este muy importante ya que le permite a los niños por un lado no solo obtener protección para asegurar la supervivencia, sino también desde el punto de vista psicológico adquirir seguridad en si mismo, y favorecer su posterior desarrollo social.

 

El problema del apego al que nos referimos ocurre cuando las personas trasladan esa vinculación afectiva no a otros seres humanos, sino a los objetos materiales, a sus comodidades actuales al dinero o a otras representaciones del ego. Al no haber una reciprocidad emocional en esta forma de apego, lo que se crea es justamente todo lo contrario, una ansiedad enorme y una inseguridad profunda derivada del dolor que produce la posibilidad de perder nuestras cosas contenidas en la zona de confort.

 

De ahí el famoso mensaje de Buda en su discurso de las cuatro nobles verdades, en una de las cuales nos dice que “el origen del confort-apegosufrimiento es el apego, el anhelo y el deseo”. Cuando hemos obtenido algo en la vida y nuestro ego comienza a decirnos que debemos cuidarlo con gran ánimo para no perderlo, estamos negándonos instantáneamente la posibilidad de obtener algo mejor que lo actual para nosotros mismos y la sola posibilidad de pensar en perderlo comienza a causarnos gran ansiedad y por tanto sufrimiento.

 

Reconociendo el dolor que asociamos mentalmente a la posibilidad de una pérdida podemos comenzar a neutralizarlo. Y al hacerlo es muy importante comenzar a hacer consciencia que solo abandonando nuestra silla actual y caminando hacia adelante podemos obtener una silla mejor que la actual… si estamos completamente apegados a nuestra silla (o nuestra situación actual), esto será muy difícil o tendremos que enfrentar una carga emocional negativa tan grande que prácticamente será imposible comenzar a hacerlo. Este es uno de los factores más importantes que nos impiden abandonar nuestra zona de confort.

 

2. Miedo a lo desconocido y temor al fracaso.

 

Obviamente al comenzar a caminar hacia destinos nuevos, o por lo menos nuevos para nosotros, tendremos que vernos enfrentados a situaciones desconocidas y para las que probablemente no tenemos referencias de éxito pasado.

 

Muchas veces no importa que ya otras personas hayan recorrido ese camino. Esto nos puede dar un poco de impulso, pero al final el miedo a lo desconocido será completamente individual y puede hacer que en algún punto comencemos a dudar de nuestras capacidades. Ese miedo y el consecuente temor al fracaso se convertirán en verdaderas emociones paralizantes.

 

Todo esto es natural y esperable, por lo tanto es posible realizar un entrenamiento mental previo para prepararnos mejor y vencer estos dos temores que nos impiden abandonar la zona de confort.

 

Es por tanto muy recomendable comenzar a relacionarnos de una manera diferente con la incertidumbre. Comenzar con pequeños pasos al principio y así poco a poco ir fortaleciendo nuestro músculo de enfrentarnos a lo desconocido. Comenzar cada día a realizar cosas diferentes a las usuales, aprender cosas nuevas para nosotros, comprometernos a cada semana emprender un camino que progresivamente será más retador hasta que poco a poco nos demos cuenta por experiencia propia que somos completamente capaces de enfrentar retos muy grandes en temas muy diferentes a los actuales, que nos separen por completo de la zona de confort actual y nos permitan avanzar hacia un nuevo nivel. Algunas personas si así lo desean, pueden poner en práctica acciones de alto impacto que les permitan en pocos pasos avanzar hacia una nueva realidad, pero esto es una decisión muy personal que cada uno debe tomar dependiendo de lo preparado que se sienta para asumir esta carga emocional. De otro modo, lo que obtendrá será una experiencia demasiado traumática que lo alejará más de la posibilidad de lograr mayor empoderamiento para enfrentarse a los desconocido.

 

3. Experiencias pasadas negativas.

 

Esta tiene mucho que ver con la anterior. Ya que es imposible que siempre las cosas nos salgan como queremos. A veces ocurren imprevistos o cosas que no podemos controlar y por tanto en el camino de desarrollar nuestro propio liderazgo podemos haber sufrido experiencias pasadas negativas que nos hagan pensar que si lo intentamos de nuevo nuevamente se repetirán los resultados negativos pasados.

 

Recordemos que el conductor más poderoso del comportamiento es el dolor y si en el pasado hemos tenido experiencias negativas al intentarlo y éstas no han sido adecuadamente manejadas, van a convertirse en grandes frenos inconscientes de nuestros deseos.

 

Para controlar estos frenos hay varias cosas que podemos hacer. Lo primero es hacer consciencia de que las cosas cambian y que si las analizamos de una manera responsable, es decir, asumiendo como propia la causa de los malos resultados es que podemos encontrar que cosas no hicimos bien, aprender de ellas y hacerlas diferentes en esta nueva oportunidad. Si seguimos culpando a los demás por nuestros resultados asumiendo el papel de víctimas esto no será posible.

 

Siempre es de gran beneficio pedir ayuda a otros para superar estos malos recuerdos y si en algún punto sentimos que no hemos podido superar esos obstáculos, podemos buscar un coach que nos acompañe en el camino de redireccionar esa experiencia pasada.

 

Y recuerda en este punto siempre controlar nuestro proyector mental, el cual puede ser un gran amigo o un gran enemigo en el rediseño de estas nuevas experiencias.

 

En esta primera entrega solo vamos a comentar las primeras tres cosas que nos impiden abandonar de una manera más fácil nuestra zona de confort. En nuestro próximo artículo hablaremos sobre las otras dos cosas que más frecuentemente nos impiden abandonar nuestra zona de confort y como controlarlas. ¡Nos vemos la próxima semana!.

 

_MG_7936Este es un espacio que a través de expresar diferentes puntos de vista de su autor, busca generar en sus lectores un momento de reflexión, de evaluación personal y provocar una reacción o una opinión al respecto. No es un sitio de capacitación ni pretende revelar la verdad absoluta Por eso me encantaría saber tus comentarios u opiniones y si este blog está siendo de utilidad para mejorar tu liderazgo personal y el de tu empresa.

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Confort y Liderazgo: ¿Evitar nuestra zona de confort a toda costa?

Nunca interrumpas a alguien que está haciendo lo que

tú habías dicho que no se podía hacer

Amelia Earhart

Mucho hemos oído hablar de la zona de confort y sé que todos saben a qué se refiere el concepto pero, por un mero ejercicio académico, me gustaría empezar entonces por proponer una definición que nos ponga en el contexto de la reflexión que quiero hacer en el articulo de hoy.

 

¿Qué es una zona de confort?

 

De acuerdo con la Real Academia Española, la palabra confort como sustantivo, llega a nuestro idioma a mediados del siglo XIX proveniente del francés con el sentido de “comodidad o bienestar material” y desde entonces el adjetivo confortable pasó también a significar “aquello que proporciona confort o comodidad”. En este orden de ideas podríamos entonces concluir que la zona de confort, es aquella en la que “nos sentimos a gusto, cómodos y contamos con bienestar material”. ¿Estaríamos de acuerdo todos en esta definición para evaluar desde la perspectiva del liderazgo a la permanencia en una “zona de confort”?

 

Mirándola desde el punto de vista de la definición en sí misma, lo primero que podemos evidenciar es que no es una “zona mala” confort 3como algunas veces nos la han querido vender: “… siempre evita a toda costa entrar en una zona de confort”, “…no dejes que tus empleados entren en su zona de confort” y otros muchos otros consejos que a diario escuchamos. Pienso que en la vida no existen cosas totalmente malas, ni totalmente buenas, sino que todo depende del contexto y la intención con la cual se hagan o se desarrollen y ciertamente, la zona de confort no es ajena a esta característica. No podemos “satanizarla” de una manera absoluta como un lugar del cual debemos salir tan rápido como sea posible, si es que hemos cometido el error de caer en el.

 

¿O tú conoces a alguien que adore vivir en ausencia total de comodidades o sin ningún tipo de bienestar material, manteniendo a su familia en un lugar donde nunca estarán a gusto y en permanente carencia de todas las cosas materiales?… yo creo que muchos hemos tenido oportunidad de conocer a algunas personas que han tenido que vivir o que viven en esta situación, pero claramente con solo observarlos se da uno cuenta que no adoran estar allí ni se sienten orgullosas de llevar a su familia a ese lugar.

 

Desde mi punto de vista, las comodidades materiales son muy buenas y no tiene nada de malo buscarlas y obtenerlas, claro, siempre y cuando sean adquiridas de una manera honesta, respetuosa de los demás, del medio ambiente y como fruto de una labor que aporte a otros y les haga entrega de un alto valor para sus vidas y sus resultados.

 

De modo que si nosotros u otras personas que conocemos han alcanzado altos niveles de comodidad y bienestar material y sobretodo lo han hecho por medio de ayudar a los demás, entregarles alto valor en cada interacción y actuar siempre en beneficio del planeta, de los otros seres humanos, y actuando honesta y éticamente, pues ¡bien por ellos!… son de admirar, no de criticar y de desearles de manera espontánea un éxito aún mayor, a la vez que los observamos y estudiamos para aprender cómo es que hacen las cosas que están haciendo mejor que nosotros, y así también mejorar los resultados de nuestra propia vida. No debemos perder de vista que nunca de la envidia, de los celos, del resentimiento o de la competencia desleal ha nacido el verdadero liderazgo o la felicidad personal.

 

 

Entonces, si la zona de confort no es tan mala, ¿por qué es necesario salir de ella?

 

En ese orden de ideas, la zona de confort debemos comprenderla como una zona en la cual, en ciertos contextos es una zona buena y digna de ser disfrutada. El problema realmente no está en la zona como tal, sino en el contexto en el cual se da y en la manera como se obtiene.

 

Como ya lo dijimos, hay que examinar y evaluar siempre la honestidad, responsabilidad y ética con la que estamos actuando y creo que estamos de acuerdo con las ventajas y beneficios que ofrece al llegar a una buena zona de confort. La zona de confort es un estado donde podemos sentarnos a disfrutar y compartir con otros a quienes queremos, nuestros logros y los buenos resultados que hemos obtenido. Sabremos que lo hemos hecho bien, si la sensación que nos genera es de conexión con nosotros mismos y con los demás y no de separación o aislamiento. Sabremos que la labor ha valido la pena si no solo contamos con una buena casa y comodidades, sino también si sabemos que hemos llegado allí, acompañados por un grupo de verdaderos amigos que gozen de nuestra presencia y deseen venir a festejar en nuestra casa, no por la casa sino por nosotros.

 

Si sientes que has llegado a un punto en la vida donde ya estás disfrutando de tus buenos resultados, pues hoy mismo siéntate un rato a solas y felicítate por haberlo hecho. Es como cuando estabas en el colegio o en la escuela y llegaba tu informe de rendimiento escolar ¡lleno de buenas noticias!… es justo y es correcto sentarse a solas un rato y felicitarte por tu buen desempeño.

 

Pero ojo, luego de disfrutar como se merece el haber alcanzado tu zona de confort, llega un momento en que debes ponerte de pie nuevamente y seguir avanzando en el camino… al final del día, el informe escolar era solo eso, un informe, un reporte, pero no era confort 2tampoco garantía absoluta del éxito futuro… así como tus resultados externos presentes, tu casa o tus cosas materiales no constituyen tu definición personal, no establecen tu propósito de vida, solo son un resultado que de alguna manera reflejan lo bien o no tan bien que lo vienes haciendo en el pasado… pero tampoco ellos son garantía de lo bien o no tan bien que lo puedes hacer en el futuro.

 

Si no mantienes una adecuada perspectiva sobre tu zona de confort actual, pronto podría cambiar el entorno o el contexto y es allí donde lo que era bueno comienza a volverse malo y lo que era seguro comienza a volverse riesgoso. En la vida debemos saber cuando detenernos a descansar, cuando premiarnos y celebrar nuestras victorias, pero también debemos saber cuando ponernos de nuevo en movimiento y asumir nuevos retos, aceptar incluso nuevos fracasos, pero siempre avanzando hacia ese nuevo lugar donde nuevamente podremos obtener un gran resultado e iniciar el ciclo de nuevo. De otra manera nuestra zona de confort, donde estábamos tan felices se volverá una celda de oro, de donde cada vez será mas difícil salir y ponernos en movimiento.

 

Al final comenzaremos a experimentar la ansiedad de aferrarnos a lo conocido, a lo que ya dominamos, pero que dado que nunca podemos controlar las cosas del todo y por tanto evitar que cambien de un momento a otro, nuestra zona de confort se volverá una zona de miedo y angustia.

 

Vale la pena mencionar de nuevo que una verdadera zona de confort solo se alcanza si nos hemos preocupado por llegar a través de la generación y entrega de un claro beneficio para los demás, no de pasar por encima o aprovecharse de nadie… y si no, ¿De qué sirve tener la mejor casa de la ciudad si nadie quiere compartir su tiempo contigo?, ¿De qué sirve tener el mejor carro o la capacidad de viajar en primera clase a donde uno desee, si nadie quiere que vayamos a estar con ellos?. Recuerda que el verdadero éxito sólo se da, si este ha ocurrido en función del beneficio a los demás.

 

Pero una vez has alcanzado esa meta, ¿qué vas a hacer con tu vida?… los tiempos pueden cambiar más rápido de lo que te imaginas, y debemos siempre tener pendiente que lo que nos ha traído hasta acá, no necesariamente nos va a llevar a donde queremos ir en el futuro.

 

 

¿Es ahí cuando quedarnos en esa zona de confort se vuelve peligroso?

 

Esto es como si en el colegio una vez obteníamos buenas notas, ya no nos preocupáramos por estudiar más y seguir trabajando… en poco tiempo lo que era bueno, se habría transformado en regular y luego en malo. La zona de confort nos aporta calma, serenidad y por supuesto orgullo… es una zona donde es fácil existir ya que nos permite utilizar caminos conocidos y obtener resultados muy fácilmente, nos ofrece siempre las mismas preguntas, preguntas para las cuáles ya sabemos todas las respuestas… pero… ¿permanecer allí nos va a llevar a donde queremos ir? Esa es la gran pregunta.

 

La zona de confort no es mala en si, ni es un mal lugar para estar, pero también es cierto que si no nos desprendemos de ella, no confort 1podremos obtener nuevos aprendizajes, nuevos resultados y por tanto en el futuro tampoco podremos celebrar nuevas victorias. No querer salir de nuestra zona de confort, es como querer seguir viviendo la vida en tercero de primaria, “donde todo es más fácil, todo es conocido y allí siempre me va a ir muy bien”… puede que esas razones sean ciertas y nadie las pueda debatir… pero ¿repetir una y otra vez tercero de primaria nos va a llevar a concluir la escuela secundaria, o la universidad, o a iniciar el camino de vida que quisiéramos recorrer?

 

Seguir haciendo lo mismo, en el mismo orden y con el mismo contexto, claramente nos será más fácil, menos riesgoso y con menos miedo o angustia de un potencial fracaso, pero ¿nos permitirá alcanzar un nuevo nivel?, ¿nos permitirá crear, vivir y recorrer nuevos caminos de mayor satisfacción?… Y tal vez más importante aún, ¿nos permitirá inspirar a otros a retarse todos los días para obtener más y mejores resultados para ellos mismos?

 

Sólo tú tienes la respuesta a todos estos interrogantes, pero como nos dice Amelia Earhart, no interrumpas con tus respuestas y tus consejos a los que están haciendo lo que habías dicho que no era posible hacer.

 

¿Cuáles son los obstáculos que no nos permiten abandonar de una manera tranquila y eficiente nuestra zona de confort?, ¿cómo podemos sobrepasarlos para que podamos alcanzar un mayor liderazgo y una mayor felicidad para nosotros mismos?… ¿Cuál es tu opinión?

 

 

_MG_7936Este es un espacio que a través de expresar diferentes puntos de vista de su autor, busca generar en sus lectores un momento de reflexión, de evaluación personal y provocar una reacción o una opinión al respecto. No es un sitio de capacitación ni pretende revelar la verdad absoluta. Por eso me encantaría saber tus comentarios u opiniones y si este blog está siendo de utilidad para mejorar tu liderazgo personal y el de tu empresa.

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¿Cómo enfocar nuestra mente hacia la felicidad y el liderazgo?… ¡Tomando el control de nuestro proyector de cine mental!

No abraces el pasado de una manera tan fuerte,

que no deje espacio en tus brazos para abrazar el presente.

Jan Glidewell.

mente¿Te ha pasado alguna vez que hay algo que sabes que tienes que hacer, algo muy importante o con una fecha de vencimiento próxima pero que por más que lo intentas no logras sentarte a trabajar en ello, o que a veces incluso logras sacar el tiempo en la agenda y sentarte trabajar, pero al final no lo concluyes?… ¿Te ha pasado?

 

Estoy seguro que es una sensación conocida, ya que es algo que le ocurre a muchas personas, y de hecho a mi me suele suceder, especialmente cuando estoy al comienzo de proyectos importantes.

 

Cuando esto nos pasa, decimos entonces que debe ser porque “no nos sentimos inspirados”, o estamos experimentando “un bloqueo” que no logramos explicar o que sencillamente no estamos lo suficientemente “conectados” con esa tarea y por eso no logramos realizarla en el tiempo esperado. Poco a poco comenzamos a ver como inicia lo que en aviación se conoce como una “entrada en pérdida”, e iniciamos un ciclo de desastre en el cual el nivel de estrés aumenta, lo cual aumenta la pérdida de tiempo, de repente la fecha de vencimiento parece que se acerca más y más rápido, aumenta aún más el estrés, aumenta el bloqueo mental… y así sucesivamente hasta que al final terminamos enfrentando una sensación de verdadera ansiedad paralizante.

 

Como para empeorar la cosa, al sentir esta ansiedad paralizante comienzas a pensar que ya no eres lo que eras, ya no eres suficientemente bueno, estás perdiendo tu talento, tu creatividad se ha terminado, tus niveles de eficiencia han comenzado a declinar en una rápida carrera que cada vez será peor. Entonces comprendes que será solo cuestión de tiempo para que comiences a visualizarte completamente acabado, vendiendo todas tus pertenencias para poder comprar un poco de comida, luego perderás tu casa, tus amigos, tu familia y en ese momento final… el desastre será de tal magnitud que en cuestión de unos pocos meses terminarás… ¡viviendo debajo de un puente!.

 

¿Has oído a alguien hablar de esa manera cuando frente a un reto nuevo experimenta unos cuantos problemas o tropiezos?… Bueno, es verdad, tal vez me emocioné y exageré un poco el panorama de los acontecimientos… porque la cierto es que a nadie le pasan cosas tan terribles, ¿cierto?… ¿o si?…

 

Lo importante acá es que a través de este ejemplo podamos ver (ok, de pronto con un relato un poco extremo) la manera como funciona nuestra mente. En nuestros talleres y conferencias, suelo comentar que la única manera de aprender a usarla a favor y no en contra nuestra, es precisamente conociendo cómo funciona y aprendiendo a mantener nosotros el control de nuestros pensamientos en todo momento. De otro modo, nuestra mente tomará el control y nos puede complicar mucho la existencia.

 

A mi me gusta pensar en la mente como un gran proyector de imágenes, algo así como el proyector de un cine, pero no de un cine camaramoderno donde los proyectores son digitales, sino en uno de los antiguos proyectores analógicos, en los cuales se coloca una pequeña cinta cinematográfica donde viene grabada la película y el proyector se encarga por medio de una poderosa lámpara de enviar la imagen a una pantalla en la cual se proyecta la película. Lo interesante es que una imagen que venía en una cinta de pocos milímetros de tamaño y que nos toca casi observar con una lupa si queremos ver las imágenes, al ser pasada por el proyector, aumenta su tamaño hasta hacerse casi de varios metros cuadrados de área en la pantalla del cine.
Y es así como funciona nuestra mente también. Es como un gran proyector de las creencias y de los pequeños pensamientos que ponemos en ella, para luego proyectar todo pero aumentando cada imagen de tamaño hasta volverlas tan grandes y tan visibles, que se vuelven una “realidad” imposible de ignorar. Pero… ¿es ésta una verdadera realidad? O es simplemente la construcción de una gran imagen que nosotros mismos pusimos allí, y que por tanto, si no nos gusta o ya no nos satisface, podríamos cambiar fácilmente, cambiando la película original, o en otras palabras, cambiando los pensamientos y creencias que dieron origen a ella.

 

Sé que a veces el relato con el que iniciamos este articulo puede sonar exagerado o incluso cómico. Pero cuando esa es la única proyección que vemos, los niveles de ansiedad y estrés pueden ser tan grandes que al final nos convencemos de lo que estamos viendo y comenzamos a actuar en consecuencia. De hecho, al hablar durante mi práctica profesional como médico con pacientes que sufrían trastornos de ansiedad, el tipo de relatos de lo que ellos creían que iba a suceder era bastante más exagerado e increíble para los que escuchábamos, pero totalmente real, creíble y cierto para quien lo estaba viviendo, o mejor “sufriendo”. En nuestra vida diaria a pesar que no tengamos problemas de estrés o angustias de gran magnitud, también es posible que de vez en cuando nos sorprendamos con este tipo de pensamientos y percepciones de la realidad y que aunque con una escala menor, también nos generan incomodidad y bastante discomfort.

 

A nivel empresarial sucede lo mismo. Porque recordemos que los resultados que una empresa tiene, no son más que la sumatoria de los resultados individuales de sus integrantes. Lo mismo sucede en una comunidad o incluso en una ciudad entera o un país. En estos casos hablamos de una especie de “mente colectiva”, que opera de la misma manera: toma los pensamientos, creencias y comentarios que ocurren en el interior de la misma, los reúne en una “cinta cinematográfica”, que luego es proyectada aumentada de tamaño y a completo color en las “pantallas de percepción” de la empresa. Luego, solo será cuestión de tiempo para que todos comencemos a ver y percibir una “realidad” sobre la cual tomamos nuestras decisiones: “esta empresa está muy mal… el sector está en una grave crisis… nuestros productos van a salir del mercado… perderé mi trabajo, quedaré desempleado… voy a perder todo lo que he conseguido…”.

 

Al final la cinta cinematográfica de cada persona se conecta con la de la empresa y se completa el ciclo de ansiedad colectiva, que poco a poco va creando una inercia negativa descendente que facilita que se seleccionen algunos eventos que ocurren en el ambiente exterior los cuales refuerzan la creencia interior hasta el punto donde efectivamente, todos nuestros temores comienzan a volverse realidad.

 

Pero la pregunta acá es la siguiente: ¿esa situación ocurrió por si sola o fue más bien una situación que poco a poco fuimos creando nosotros mismos, a través de diferentes acciones derivadas de una percepción de la realidad?

 

De la respuesta a esa pregunta dependen muchas cosas. Esa respuesta es la que nos va a permitir volvernos responsables directos de la realidad en la que vivimos. Nos va a permitir tomar control de nuestros resultados o por el contrario, va a provocar que nos convirtamos en víctimas condenadas a sufrir los acontecimientos y obstáculos que el destino pone en nuestro camino para que nos tropecemos y caigamos.

 

La realidad es diferente para cada uno, solo existe la realidad que cada uno decide percibir. Esa percepción estará basada en la proyección “agrandada” que nuestra mente proyecta y que dado que es la única imagen que vemos, terminamos por creerla cierta dejando de considerar otras opciones… perdemos la perspectiva.

 

¿Cómo acercarnos más a la felicidad?… ¡Controlando nuestro proyector mental!

 

Este es un paso muy importante. Además de encontrar un propósito mayor en nuestra vida y enfocarnos en algo que realmente nos apasione, debemos buscar obtener los conocimientos y desarrollar las destrezas que más apoyen nuestros talentos particulares. Pero al iniciar el camino, y sobretodo si estamos buscando algo realmente importante para nosotros, de seguro vamos a tener grandes aprendizajes disfrazados de fracasos, tropiezos o caídas.realidad

 

Cuando esto ocurra es cuando más debemos estar atentos al tipo de pensamientos y creencias que dejamos entrar en nuestra mente. Si como resultado del primer problema entramos en pánico, lo único que veremos será la proyección de una gran tragedia en nuestra pantalla mental que nos va a generar estrés, incertidumbre y ansiedad. Pero si por el contrario, mantenemos la calma y buscamos ver lo que nos está sucediendo desde otra perspectiva, la realidad que percibiremos será mucho más alentadora y empoderante, permitiéndonos entonces capitalizar los aprendizajes que nos brindan los fracasos y las caídas del camino. Al fin y al cabo, el liderazgo no se crea por la ausencia de caídas, sino por la rapidez con la que aprendemos a levantarnos de ellas.

 

Cuida tu máquina de proyección mental, y si no te gusta la realidad que estás viviendo, revisa con cuidado que tipo de pensamientos, palabras y creencias estás poniendo en tu mente y pronto verás como tu realidad exterior comienza a cambiar… ¡es muy fácil!.

 

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Desarrollar tus talentos, fortalezas y destrezas… ¡esa es tu más importante responsabilidad!

TalentosNo te preocupes por el posible fracaso; preocúpate

por las oportunidades que vas a perder

por ni siquiera intentarlo

Jack Canfield

 

Retomando el tema que tratábamos en el artículo pasado, y a raíz de algunas conversaciones con algunos lectores del mismo, me pareció de valor, continuar desarrollando un poco más el contenido sobre fortalezas y talentos para ofrecer mayores
puntos de discusión sobre el tema.

 

¿Cómo distinguir entre los talentos naturales y las cosas que puedes aprender?

En primer lugar me parece importante aterrizar con claridad las definiciones que uno de los autores de mayor reconocimiento sobre el tema de las fortalezas, Marcus Buckingham nos ofrece en varios de sus libros. ¿Qué entendemos por talentos, fortalezas y destrezas? … ¿son lo mismo? … ¿Si realizamos el esfuerzo requerido, podemos tener exactamente las mismas fortalezas que las demás personas?… antes de continuar con la lectura, toma un momento para hacerte estas preguntas y anota tus respuestas para tenerlas presentes más adelante.

 

Talentos, Fortalezas y Destrezas

De acuerdo con M. Buckingham los talentos son los patrones de pensamiento, sentimiento o comportamiento que se repiten en una persona de forma natural y espontánea ante cualquier situación, es decir, las reacciones que ocurren en nosotros ante diferentes situaciones sin casi pensar en ello, sin requerir de ningún esfuerzo por parte nuestra.

Por otro lado, el conocimiento se refiere a los aspectos que podemos adquirir por medio del estudio, la experiencia o ambos. Se refiere más a los conceptos y lecciones aprendidas durante todo el recorrido de nuestro camino.

Las destrezas en cambio, están más relacionadas con las habilidades que tenemos para desarrollar rápida y adecuadamente cada uno de los pasos de una determinada actividad.

Esos tres elementos –talentos, conocimiento y destrezas- se combinan para crear sus fortalezas. A partir de las definiciones anotadas, podemos entonces concluir que los talentos son innatos, nacemos con ellos, y se constituyen en el elemento más importante de la ecuación. Es verdad que en muchas actividades es posible adquirir el conocimiento y las destrezas necesarias para que a través de un esfuerzo importante, podamos obtener buenos resultados, pero, si tú no tienes los talentos necesarios, jamás podrás obtener un desempeño consistentemente superior.  Y la palabra “consistentemente” quiere decir ¡siempre!… no solamente de vez en cuando, algunas veces, o cuando “todos los astros se alinean y además estamos de suerte ese día…”

Estoy convencido que la educación y la preparación académica es básica y fundamental en cualquier persona y que el esfuerzo por prepararse mejor debe ser una tarea de todos los días, pero también creo que debemos ser muy inteligentes en la escogencia de los cursos o temas que vamos a estudiar y seleccionar solo aquellos con los cuales vamos a generar el mejor aprovechamiento de nuestros dones y talentos. De otra manera, estaremos matriculándonos casi que a ciegas en innumerables cursos con la esperanza de mejorar de manera importante, cuando en realidad lo que va a suceder es que si no poseemos un talento relacionado o coherente con ese tema, a pesar de todos los cursos, dinero, tiempo y esfuerzo invertidos, solo veremos apenas una modesta mejoría de nuestras habilidades.

Algunas personas creen que con la suficiente práctica y esfuerzo se puede aprender cualquier cosa. Creo que eso es verdad y también estoy de acuerdo, pero el punto acá es que no debemos perder de vista que una cosa es aprender algo (lo cual es completamente factible) y otra muy diferente,  llevarlo a la práctica de manera natural y obteniendo un nivel de desempeño sobresaliente. No es posible desarrollar una verdadera fortaleza sin un talento de base. En la vida se trata es de tener resultados excelentes, no simplemente buenos y de conseguirlos generando para nosotros gran alegría y satisfacción… de eso se trata el verdadero éxito y la felicidad.

Pienso que nunca lograremos hacerlo con la misma facilidad, rapidez y disfrute con la que  lo hacen aquellas personas que han alineado el conocimiento y las destrezas con sus talentos naturales, si nosotros no hacemos lo mismo. Al final del día, es probable que solo seamos uno más entre muchos que poseen el mismo conocimiento pero que nunca alcancemos la diferenciación que genera un desempeño superior.

 

Entonces, ¿cómo identifico mis talentos?

Lo mejor que podemos hacer para desarrollar nuestro liderazgo es entonces, identificar nuestros propios talentos y luego escoger cuidadosamente aquellos cursos o realizar aquellas labores que nos den el conocimiento y la experiencia necesarios para convertir esos talentos en verdaderas fortalezas.

En su libro StrenghtsFinder 2.0 el autor Tom Rath, nos ofrece la oportunidad de conocer más sobre el tema y además realizar una evaluación on-line que nos permitirá conocer los 5 talentos más importantes con que venimos equipados, a partir de un gran listado de 34 talentos que los investigadores de Gallup identificaron realizando numerosas entrevistas y evaluaciones a los líderes más destacados en todo tipo de industrias. Esos 34 talentos no son los únicos que describen todos los patrones de comportamiento de todas las personas, pero si son los que según los estudios de Gallup, reúnen los patrones más importantes y frecuentes.

Las características propias que vas a identificar con el test, quizás no sean propiamente fortalezas todavía, pero ciertamente son áreas de gran potencial en las cuales tienes la mayor oportunidad posible, de cultivar y generar un desempeño de talla mundial. Es una muy buena herramienta para comenzar a conocer nuestras posibilidades y sinceramente te recomiendo que tomes el tiempo de realizar el test para aumentar tu auto-conocimiento.

observarseSin embargo, si todavía no quieres hacer el test online, también hay una forma muy fácil de comenzar a identificar tus talentos dominantes: obsérvate cuidadosamente durante un tiempo. Enfócate por ejemplo, en una actividad específica y analiza que tan rápido la captas, si la aprendes a hacer o la entiendes rápidamente, incluso saltándote algunos de los pasos del proceso de aprendizaje y si además eres capaz de darle nuevos enfoques o hacer de manera natural cosas que aún no te han enseñado. Observa por ejemplo, si cuando la realizas te concentras de tal manera que hasta pierdes la noción del tiempo y fácilmente, casi que de manera natural,  obtienes resultados sobresalientes.

Si al cabo de un tiempo (un par de meses o un poco más) nada de esto sucede, ensaya entonces con otra actividad y obsérvate de nuevo de la misma forma que lo hiciste con la actividad anterior. Si tampoco funciona, inténtalo con otra y así sucesivamente hasta que encuentres aquella que se conecte contigo de manera natural. También analiza el nivel de disfrute que obtienes al realizarla, o si por el contrario, se trata de una actividad que no solo te cuesta mucho trabajo, sino que a veces sientes que puede convertirse en una verdadera pesadilla.

Observándote de esta manera, comenzarás a reconocer tus talentos dominantes y entonces podrás dedicarte a perfeccionarlos con el estudio, el conocimiento y la adquisición de las destrezas pertinentes, es decir, aquellas que te permitirán convertir esos talentos en una poderosa fortaleza.

Como dice el mismo Buckingham, quizás así debería ser la educación: una búsqueda ordenada de las áreas de mayor potencial de cada niño. Quizás así debería ser el trabajo, un esfuerzo consistente por averiguar la manera como cada integrante puede alcanzar un nivel de desempeño realmente superior.

Lastimosamente en ambos escenarios la preocupación por el conocimiento no está necesariamente conectado con tus talentos y el foco por mejorar las debilidades es tan grande, que no deja espacio para desarrollar una conciencia propia de los talentos naturales.

Por tanto, la responsabilidad recae sobre ti mismo. Eres tú quien debe liderar la búsqueda de tus propios talentos y luego encontrar el espacio de trabajo o el estudio de los temas que te permitan acoplar el conocimiento, la experiencia y las destrezas que estén alineadas con tus propios talentos.

Sólo así comenzarás a desarrollar las fortalezas que te van a permitir ser mucho más feliz en tu trabajo, generando mejores resultados para todos, e inspirándolos para que también ellos hagan lo mismo consigo mismos.

 

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Planeando una estrategia de liderazgo: ¿Fortalecer las debilidades o debilitar las fortalezas?

 

Una fortaleza no utilizada,

es como tener un reloj de sol en la sombra.

Benjamin Franklin

 

Así como en muchos aspectos de la vida, también para crecer en nuestro liderazgo es importante una estrategia de arranque. Y quiero recalcar que digo de arranque, porque como lo hablábamos en un artículo pasado, en el desarrollo del liderazgo, lo más importante es comenzar a recorrer el camino sin pretender conocer por adelantado todos los pasos que vamos a dar o intentar hacerlo a la perfección en el primer intento.

 

Evaluación de propósito y generación de victorias tempranas.

proposito_vidaDentro de esa planeación, lo primero es evaluar si el camino que vamos a trazarnos está o no conectado con nuestro propósito de vida y preguntarnos si el cumplir con los objetivos que vamos a lograr realmente nos emociona. De otra manera, puede ocurrir que siendo juiciosos, haciendo correctamente la tarea y trabajando duro por supuesto que alcancemos el éxito que estamos buscando, pero al tratarse de un éxito alejado de nuestra pasión, al final solo obtendremos algo así como un éxito “muy aburrido”, es decir, un éxito acompañado de muchos logros pero también de una sensación de vacío intenso, con una gran insatisfacción interior.

En el ejercicio de una de mis pasiones como coach de esencia, frecuentemente suelo encontrarme con personas muy exitosas, que han logrado crear grandes carreras, que generan altos ingresos, que podrían comprar más de lo que necesitan, pero que por dentro están inmensamente insatisfechos y sintiendo una total ausencia de conexión emocional en su vida. Afortunadamente, a tiempo se dan cuenta de su situación y deciden asumir el riesgo de jugársela por una vida de mucho más crecimiento interior para acompañar su éxito exterior y elevar su liderazgo.

Ahora, es importante aclarar que para nada estoy diciendo que las cosas materiales o el éxito financiero no sean importantes… al contrario, siempre he estado firmemente convencido que solamente generando para nosotros mismos un gran desarrollo financiero podemos darle la mano a quienes necesitan “un empujoncito” en el camino… no podemos dar a otros algo que nosotros mismos no tenemos… y eso aplica para todo. Si no somos exitosos en asegurar primero la satisfacción de nuestras propias necesidades, claramente va a ser muy difícil realmente trascender e inspirar a otras personas. Lo que sucede es que a veces tenemos tantas necesidades insatisfechas que comenzamos a pensar que debemos concentrarnos por completo en alcanzar el éxito financiero y así poder “comprar” lo que nos hace falta… pero final del día nos daremos cuenta que por más comida que podamos comprar, sólo podemos desayunar una vez al día. Todo se trata de mantener un adecuado balance de vida.

Otro aspecto muy importante es generar victorias tempranas que nos permitan reflejar en el exterior lo que estamos construyendo en nuestro interior. El obtener victorias tempranas, unido al celebrar siempre los pequeños triunfos, va construyendo un camino mas fácil para alcanzar el liderazgo. Esas pequeñas victorias tempranas nos recargan de energía, mantienen elevada nuestra capacidad de persistir en el camino y nos alientan a seguir adelante. Por el contrario, cuando solo nos concentramos en celebrar la victoria final, se hace muy difícil recorrer el camino, sobre todo cuando este se pone cuesta arriba. Las pequeñas victorias dan color a nuestra vida y nos permiten mantener elevado el espíritu y el optimismo.

 

¿Y luego que hacemos?

Una vez que hayamos realizado una adecuada evaluación de nuestro sueño en términos de nuestro propósito y de nuestra pasión, y ya estemos seguros de la alineación del mismo con lo que queremos “ser, hacer y tener”, el siguiente paso será evaluar ese camino en términos de nuestro “equipo de carretera”, es decir, evaluar antes de iniciar con que cosas ya contamos y que otras cosas incluir en nuestra caja de herramientas.

Tool_boxAsí como lo relato en nuestra conferencia de liderazgo Dejando Huella, La Sinfonía del Éxito con Sentido, evaluando el contenido de nuestra caja de herramientas, aumentaremos nuestro auto-conocimiento. Por ejemplo, si en nuestra caja de herramientas encontramos una “gran variedad de destornilladores”, tal vez eso indique que a lo que realmente vinimos al mundo fue a apretar algunos tornillos que están muy sueltos o a aflojar algunos que están demasiado apretados, pero ciertamente será un error que nos pasemos la vida enfocados en “clavar puntillas”, si no tenemos un buen martillo en nuestro equipo.

Toda esta metáfora para indicar que dentro de la construcción de nuestro propio liderazgo es muy importante realizar una evaluación de nuestras fortalezas, saber para que cosas estamos, de manera natural, mejor preparados y por lo tanto, vamos a ser más efectivos y felices al recorrer el camino.

Seguramente al leer esto, tu mente estará pensando “si claro Roberto, sé es importante trabajar en nuestras fortalezas pero… ¿y no hay que trabajar también en nuestras debilidades?… Es natural que después del continuo condicionamiento que desde muy temprano hemos recibido en la vida, este pensamiento venga a nuestra mente.  A todos nos han enseñado a identificar, analizar y corregir nuestras debilidades para así podernos hacer más fuertes.

 

Y entonces, ¿qué es mejor… trabajar para aumentar nuestras fortalezas o trabajar para mejorar las debilidades?.

La respuesta tradicional podría ser que es mejor trabajar en nuestras debilidades pues es allí donde más podemos mejorar… al fin y al cabo, en nuestras fortalezas… “pues ya somos fuertes”, ¿no?. Tendemos a pensar que si obtenemos o mejoramos aquello con lo que no contamos, vamos a mejorar mucho más. Seremos más “integrales” pues lo otro ya lo teníamos de todas formas. Pero ve y hazlo… de nuevo… porque seguramente ya lo has hecho en el pasado y te has dado cuenta de cuanto trabajo y esfuerzo demanda, y qué “tan fácil” se consiguen los resultados.

El problema de este esquema de pensamiento, como nos lo relata en sus libros el escritor y consultor Marcus Buckingham, es que “aunque las deficiencias y los defectos se deben estudiar, estos no revelan mayor cosa acerca de las fortalezas. Las fortalezas tienen sus propios patrones”.

Entonces, trabajamos y trabajamos en mejorar nuestras debilidades y luego nos quejamos porque otros que trabajan “menos duro” que nosotros, nos rebasan con facilidad logrando más rápidamente los resultados que con tanto esfuerzo hemos estado buscando. Y la cosa se pone peor cuando en ese camino de mejorar nuestras debilidades, sentimos que cada vez se requiere un esfuerzo mayor, pues con cada paso que damos, los resultados parecen alejarse dos.

Y ese es el punto. ¡Las fortalezas son lo que nos “hace fuertes”… no las “debilidades mejoradas”!. Todos vinimos al mundo con unos dones que nos diferencian de los demás, que nos capacitan para hacer ciertas cosas mejor que otros y hacerlas además de manera “natural”, lo cuál quiere decir, sin ningún esfuerzo y por el contrario, generando gran placer e inspiración al realizarlas. Esas fortalezas vienen conectadas con nuestras pasiones y como ocurre en muchos aspectos, en la medida en que las utilicemos, vamos a entenderlas más, comprenderlas más, aumentando nuestra capacidad para aplicarlas en cada campo de la vida.

El utilizar las fortalezas de manera consistente, nos permite ser más felices. Si aplicamos nuestros propios talentos a las cosas que hacemos, nuestros resultados no solo serán impresionantes, sino que además, éstos serán alcanzados de una manera muy fácil, rápida y efectiva. Comenzaremos a entender lo que quiere decir el concepto de disfrutar todo lo que hacemos.

Buckingham en un meta-análisis realizado en la Organización Gallup hizo la siguiente pregunta a 198.000 empleados de 7.939 unidades de negocios en 36 compañías de Estados Unidos: “En su trabajo, ¿tiene usted la oportunidad de hacer lo que mejor sabe hacer cada día?”. Las respuestas se compararon con el desempeño de las unidades de negocios y el resultado fue el siguiente: cuando los integrantes de la empresa respondían en la categoría “muy de acuerdo” a esta pregunta, esas unidades de negocios mostraban un 50% menos de rotación de integrantes, una productividad un 38% mayor y una satisfacción del cliente un 44% mayor que las unidades cuyos integrantes no perciben el mayor aprovechamiento de sus fortalezas en su trabajo. En otro estudio tomaron la base de datos total de Gallup e hicieron la pregunta sobre la “oportunidad de hacer lo que mejor sé hacer” a más de 1.7 millones de integrantes de 101 compañías en 63 países, y encontraron que el porcentaje de personas que sienten que sus fortalezas están en funcionamiento, ¡no superó el 20%!.

Este descubrimiento representa una oportunidad enorme para las organizaciones que desean aumentar el crecimiento de sus márgenes y por consiguiente aumentar su valor. Imagine el resultado que alcanzarían en términos de productividad y rentabilidad si duplicaran esa cifra y un 40% de sus integrantes estuvieran “muy de acuerdo” con tener la oportunidad de utilizar sus fortalezas cada día…

Pero entonces la pregunta es ¿por qué no lo hacen?… pues porque sencillamente todas las organizaciones están compuestas por personas y el 80% de las personas con las que nos relacionamos cada día ¡desconocen cuáles son sus fortalezas!, son personas que llevan años enteros capacitándose, entrenándose y trabajando en mejorar sus debilidades… en lugar de hacerlo en aumentar sus fortalezas.

Todavía creemos que cada persona puede tener un liderazgo de alto nivel prácticamente en cualquier cosa “…si trabaja duro, claro…”  y que el mayor lugar que tiene una persona para crecer es en aquellos campos donde es más débil, cuando la realidad es que el mayor potencial de liderazgo y crecimiento que tiene una persona está en aquellos campos donde sus fortalezas son mayores. Aquellos campos donde va a ser no solo más productivo sino más eficiente, es decir, obtendrá mejores resultados ¡con menor esfuerzo y más placer!. El conocer, desarrollar y aplicar nuestras fortalezas de manera alineada con nuestro propósito de vida, nos permite desarrollar un liderazgo de mayor impacto y comenzar a vivir cada día con una pasión incontenible.Talents

Nuestras organizaciones y por tanto nuestra sociedad y nuestro país nunca va ni siquiera a percibir ligeramente el potencial de liderazgo que posee, si nosotros mismos, a nuestro nivel como seres humanos, como personas, no nos preocupamos por conocer y desarrollar nuestras fortalezas.

¿Conoce usted sus fortalezas?, ¿Sabe cómo aprovecharlas mejor?, ¿Sabe exactamente cómo puede combinarlas con las fortalezas de los demás?… y si nos evaluamos bajo la lupa de un liderazgo inspirador, ¿Conoce usted las fortalezas de los integrantes de su equipo de trabajo?, ¿las de sus hijos? ¿las de su compañero o compañero de vida y de camino?… desarrollar una estrategia eficaz de liderazgo en su vida, será muy difícil si usted desconoce la respuesta a estas preguntas.

 

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Principio clave del liderazgo transformador: Nadie te motiva, solo tú mismo puedes motivarte.


Escucha el doble de lo que hablas y los demás escucharán

Motivacionel doble de lo que tienes para decirles.


Nido R. Qubein

La semana pasada reflexionábamos sobre las ventajas y desventajas de la motivación extrínseca como medio para ejercer el liderazgo y motivar a los integrantes de una organización. Como lo vimos en nuestro artículo pasado, para objetivos de corto plazo o para proyectos puntuales que tienen un comienzo y un final definidos, la motivación extrínseca es una excelente herramienta. Pero si el proyecto es de mediano o largo plazo, este tipo de motivación nos generará más problemas que beneficios.

Deberíamos entonces encontrar mejores formas para motivar a nuestros hijos y a los integrantes de las empresas que no dependan de factores externos, sino mas bien de factores internos, que sean verdaderamente importantes para el individuo y que se conviertan en motor de sus acciones. Esta es la llamada motivación intrínseca.

Dentro del tipo de liderazgo que hemos venido proponiendo, la motivación intrínseca es aquella que ocurre no por factores afuera de mi, sino por metas o objetivos que yo mismo me trazo y que se convierten en fuente de energía y persistencia para guiar mis acciones del día a día. En esta, no se trata de agradar a alguien más para que me premie o no me castigue, se trata más bien de alcanzar mi sueño, de lograr mi objetivo propio… “acá el reto es conmigo”. Convertirme en el causante de mi propio liderazgo.

Este tipo de motivación claramente es más difícil de lograr que la extrínseca, ya que es imposible imponerla u ordenarla. En otras palabras, como suelo decir en mis conferencias de liderazgo, podemos obligar a nuestros hijos a dormir, pero no los podemos obligar a soñar.

Si queremos ejercer un liderazgo que motive a otros de manera intrínseca debemos iniciar por tomarnos el trabajo de averiguar qué es lo que ellos quieren lograr, qué los motiva, qué es lo importante para ellos. Esa es la única manera como puedo alimentar su propia motivación, bajo sus propias reglas de juego, no bajo las mías.

Este tipo de motivación es mucho más eficaz, su efecto se mantiene mucho más en el tiempo y fortalece de una manera más efectiva el liderazgo, pero también es un poco más difícil de lograr, toma más tiempo y exige de parte nuestra, más esfuerzo y mayor compromiso. Para poder utilizarla debo conocer a fondo a quienes me rodean, debo preocuparme por conocer sus sueños, sus ilusiones, sus deseos y valorar sus cosas personales. Y eso es algo que normalmente no sucede en nuestras organizaciones, empresas e incluso, en algunas ocasiones, en nuestras familias.

En este tipo de liderazgo la agenda importante no es la mía, es la del otro. Implica un nuevo tipo de comportamiento y de relacionamiento con todas las personas a las que deseamos inspirar. Se trata de entender que lo importante no es solamente averiguar si cumplieron las metas que yo propuse, sino también indagar si recorriendo ese camino, cumplieron también con sus propias metas y objetivos. En otras palabras, evidenciar si realmente fui un facilitador o no de su propio éxito.

Para evaluar nuestro propio nivel de liderazgo, es útil preguntarnos ¿cuántas veces en lo que va corrido de este año, nos hemos sentado a hablar con nuestros hijos, familiares o integrantes de la compañía de las cosas que para ellos son importantes, de los sueños que verdaderamente apasionan a sus corazones?. Si ya tuviéramos esto claro, sería mas fácil estimular su comportamiento y a la vez, su propio liderazgo.

Explicar por ejemplo a nuestros hijos, porque razón un buen rendimiento académico puede facilitar y acelerar el proceso de alcanzar sus propios sueños en la vida, es más fácil y sobre todo más eficiente que diez disfraces del hombre araña. Pero como dije antes, para esto es mandatorio conocer a fondo sus sueños y su propósito en la vida.

Es verdad que este camino puede al principio ser más difícil, sobretodo si nunca lo hemos recorrido antes, pero tan sólo inténtelo y comprobará sus efectos. Además, cuando ayudamos a los demás a cumplir sus metas y alcanzar sus propios sueños nos sentimos realmente diferentes. Cuando nos convertimos en facilitadores de sueños para los demás, nuestros propios sueños comienzan a crecer, comienzan a tener otro sentido y poco a poco comenzaremos a sentir que dentro de nosotros se desencadena una pasión inmensa.  motivacion 2

 

Cuando hacer realidad el éxito de otros se vuelve nuestra labor más importante, podemos comenzar a vibrar en otro nivel y veremos aparecer una verdadera pasión generadora de salud, de vida y de bienestar en todos los aspectos de nuestra vida.

 

Actuando de esa forma, nuestro liderazgo comienza a tener otro sentido, otra perspectiva y también el nivel de motivación en nosotros mismos es tan grande que lo que antes veíamos muy difícil comienza a tornarse viable y lograrlo, comienza a volverse fundamental.

El verdadero liderazgo se alcanza cuando los importantes ya no somos nosotros o nuestros objetivos, sino que lo importante es la felicidad y el éxito de los demás, es en ese momento cuando nuestros mejores resultados comienzan a aparecer, cuando encontramos nuestra misión, nuestro verdadero propósito de vida y es entonces, cuando comenzamos a entender la magnitud y la importancia del tercer y más importante tipo de motivación: ¡la motivación trascendente!.

Ese es el destino final que deberíamos buscar para motivar a nuestros hijos, a los integrantes de la empresa y por supuesto a nosotros mismos. La motivación trascendente se refiere a aquella en la cual la persona es capaz de volcarse hacia el servicio a los otros y causar el logro de aprendizajes de las otras personas con las que se interacciona como eje central de la interacción, es decir, buscar el beneficio del otro como el factor de mayor importancia en la evaluación del liderazgo personal.

Si tomamos, por ejemplo, el caso de un vendedor, encontraremos que al realizar una venta cualquiera estará, por supuesto, buscando ganar algún dinero (motivación extrínseca) y si las ventas son su pasión, probablemente también estará buscando una nueva oportunidad para seguir aprendiendo y afinando sus dotes profesionales (motivación intrínseca). Pero si es un BUEN vendedor, también pensará en el mejor servicio al cliente, en que está ayudando a resolver un problema que ese cliente tiene… en que su trabajo realmente causa una diferencia en la vida de los demás.

Es bien conocido que lo peor que le puede ocurrir a un equipo de vendedores es que pierdan la confianza en el producto que venden o que lleguen a pensar que este no es adecuado y que es mejor el producto de la competencia. Se habla entonces de problemas de moral del equipo de ventas, de falta de motivación y cosas similares y entonces los líderes comienzan entonces a ofrecer premios o castigos relacionados con la meta de ventas, lo cual solo empeora la situación, ya que gran parte de esa insatisfacción es debida a falta de motivación trascendente.
motivacion 5Fomentar en nosotros mismos la seguridad sobre que lo que hacemos es útil para otros, que es algo que hace la diferencia para los demás, e incluso, que es en cierto modo necesario o indispensable, constituye un factor motivador y de liderazgo nada despreciable. Obtener este nivel de liderazgo puede demandar gran esfuerzo, obligarnos a romper y cuestionar muchos paradigmas sobre los cuales hemos venido definiendo nuestra manera de interactuar con otros y claramente no se alcanzará en el corto plazo.

Pero en contraprestación, es una motivación mucho más sólida que las demás, que dura para toda la vida, puede extenderse a lugares donde no estemos presentes físicamente e incluso impactar personas que ni siquiera conocemos. Por eso vale la pena intentarlo, porque la recompensa será trascender en la vida y que esto se convierta en nuestra pasión central.

A través de ese nivel de liderazgo podemos desarrollar un estilo de vida donde la energía no se acabe nunca y siempre tengamos una razón más para ser felices. En palabras de una gran amiga mía, constituye la diferencia entre “vivir y disfrutar a fondo la vida o simplemente vivirla”.

Cuando alcanzamos este nivel de liderazgo, ya no es tan importante lo que suceda a nuestro alrededor, ya no será tan importante que opinen otras personas, solo importará el sentido de trascendencia de nuestro propio liderazgo. Comenzaremos a crear estructuras que nos motiven a nosotros mismos, sin necesidad de que otros lo hagan por nosotros. Cuando alcanzas este nivel de liderazgo y motivación personal, descubres que en realidad, nadie te motiva… solo tu mismo puedes motivarte.

Sin embargo, recuerda que ninguno de los tres tipos de motivación es por si mismo erróneo. Los tres son útiles, los tres son importantes y debemos asegurarnos de utilizarlos todos. La motivación extrínseca es muy importante para desencadenar el proceso, para iniciar la chispa, pero es muy importante entender que ese es apenas el primer paso, el nivel más básico. Pronto deberemos provocar la aparición de factores de motivación intrínseca y trascendentes. Lo equivocado es quedarnos solo en un nivel y nunca avanzar a los demás tipos de motivación.

Mi visión personal es buscar todos los días este camino, esta opción de vida, y estoy convencido que si las personas estuvieran más ocupadas creando para si mismos factores de motivación trascendente, desarrollando su propósito de vida y conectados con su misión, inspirando a otros y generando esta misma pasión en los demás, tendrían menos tiempo para enfermarse y menos tiempo para notar lo que no tienen, en vez de aprovechar los abundantes recursos con que cuentan para ser cada día más felices.

 

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Un pilar fundamental del liderazgo: ¿Cómo generar inspiración en otros?

La inspiración existe, pero cuando ella llegue a ti debe

encontrarte trabajando

Pablo Picasso

 

La motivación y la inspiración del ser humano son dos de los aspectos tal vez menos comprendidos en las empresas del mundo moderno lo cual es, en nuestro concepto, una de las causas del poco liderazgo que las organizaciones suelen generar entre sus integrantes.

Desafortunadamente es frecuente encontrar personas que día a día salen muy temprano hacia su trabajo, a ejecutar una cantidad de actividades que poco o nada tienen que ver con su esencia, con quienes ellos son, las cuales se encuentran completamente desconectadas de un verdadero sentido de propósito o de misión personal en la vida y que simplemente se convierten en una gran lista de actividades que van desarrollando mecánicamente, en las cuales gastan toda su energía, pero que no necesariamente los están ayudando a producir resultados excepcionales o a alcanzar un mayor desarrollo como integrantes de una familia y de una sociedad.

El liderazgo tiene todo que ver con la inspiración de los otros. Solo es un verdadero líder aquel que produce en el otro el deseo propio de lograr algo, de hacer algo o de cambiar algo. Es muy fácil encontrar jefes que te digan que hacer y cómo hacerlo, pero un poco más difícil encontrar líderes que te acompañen en la decisión de porqué o para qué hacerlo. Pocas personas te inspiran a buscar tu propio porqué.

Si actualmente eres el directivo de una empresa o el responsable de un equipo de trabajo, ¿cuál de los dos eres y cuál de los dos quisieras ser?

Si no lo sabes o no te lo habías preguntado antes es probable que, sin ninguna mala intención por supuesto, estés ayudando a crear efectos negativos que en muchas organizaciones, han comenzado a incidir negativamente en el plano familiar y laboral de todos sus integrantes.

La realidad es que lo que sucede en el trabajo de una persona, con el tiempo comienza a verse reflejado en todos sus ambientes y los efectos comienzan a notarse no solamente en la felicidad y el liderazgo individual, sino también en la armonía de las familias y a un nivel macro, en una menor productividad de las empresas, menor competitividad de las regiones y finalmente menor desarrollo para todo el país.

Por eso es importante conocer los tipos de motivación que podemos despertar en nuestros integrantes o colaboradores. En este artículo sobre liderazgo empresarial, vamos comentar la primera de los 3 tipos de motivación que existen. En nuestro artículo de la semana entrante revisaremos en detalle las dos siguientes.

 

¿Cómo inicio el camino del liderazgo para inspirar a otros? 

Liderazgo 5

De los 3 tipos de motivación, la más conocida es la motivación extrínseca: esta ocurre cuando el factor que nos motiva existe o s
e crea fuera de nosotros. Se refiere por ejemplo a los premios que podemos obtener por hacer algo bien, los reconocimientos, las felicitaciones, los bonos económicos en las empresas, etc.

Cuando por hacer algo bajo una cierto estándar o siguiendo correctamente una directriz, es posible obtener, recibir o adquirir ciertas cosas externas que definitivamente nos gustan o queremos tener, estamos siendo motivados de manera extrínseca. Esta también aplica cuando lo que queremos es evitar que algo malo nos suceda, un castigo, una sanción, una regaño, o algo así.

Este tipo de motivación es la más utilizada debido a sus buenos resultados en el corto plazo. De hecho, solemos utilizarla mucho en nuestras empresas y ocurre cuando prometemos premios, viajes y bonificaciones por alcanzar ciertas metas de ventas, determinados niveles desempeño en los equipos de trabajo o cierto nivel de resultados frente a objetivos específicos.

En sí no es un tipo “malo” o inadecuado de motivación al liderazgo empresarial. No es que sea un total error utilizarla. Lo malo es no saber sus desventajas, confiarle demasiado o abusar de ella.

El problema con este tipo de motivación, es que se agota rápidamente y definitivamente no nos sirve para crear resultados a largo plazo. Si queremos mantener un efecto a mediano o largo plazo, cada vez necesitaremos ofrecer un premio mayor que el anterior, o un castigo más severo. De otra forma, no podremos mantener los resultados esperados.

De hecho, si el estimulo siguiente no es más grande que el anterior, los efectos pueden ser incluso contra producentes. Piense por ejemplo en los resultados cuando utilizamos esta motivación en nuestros hijos: “si este bimestre pasas todas las materias del colegio en un nivel superior, te compro el disfraz del hombre araña”. Si realmente el niño tiene un gran deseo por conseguir ese disfraz, podemos estar seguros que ese bimestre hará su mejor esfuerzo por conseguir los mejores resultados y actuará de manera altamente motivada, lo cual nos dejará muy satisfechos con el resultado obtenido.

Pero desde el punto de vista del niño, las cosa se ve diferente. Una vez cumple los objetivos y recibe su disfraz, es probable que inmediatamente su rendimiento escolar decaiga nuevamente, ya que lo que lo motivaba era un factor puramente extrínsenco que ya obtuvo, y por tanto, este elemento en el futuro ya no generará el comportamiento deseado.

Si queremos seguirlo estimulando para que no disminuya su rendimiento académico, deberemos ahora ofrecer una recompensa aún mayor.

Se imagina que pasaría si luego le dijéramos: “ok, te felicito por tu desempeño. Si este bimestre nuevamente pasas todas las materias ¡te regalo OTRO disfraz del hombre araña!”… seguramente no solo no se sentiría estimulado para nada, sino que además perderíamos el impacto positivo de nuestro “sistema de motivación” y los resultados en el largo plazo serían iguales que al principio o incluso peores.

Pasa igual en las empresas, donde si solamente utilizamos este tipo de motivación, cada vez vamos a requerir un estímulo más alto para seguir obteniendo buenos resultados.

De otro lado, si el factor motivador es evitar una penalidad o un castigo, los resultados en el largo plazo pueden ser incluso peores. Al final, el objetivo de la persona termina siendo, no el corregir la conducta indeseada, sino evitar el castigo. Aparecen entonces la mentira y el engaño:lo importante no es portarme o no portarme de cierta manera, lo importante es que no se den cuenta… así no me castigan”… ¿suena conocido?

Esto lo pude evidenciar en muchas empresas cuando analizaba el origen de los accidentes y de las enfermedades laborales y encontré que muchas de las causas se relacionan con comportamientos de las personas (en los comportamientos de las personas es donde realmente podemos evidenciar el nivel de liderazgo que tiene), cuando no optaban por no utilizar los elementos de protección personal o no seguían adecuadamente los procedimientos de seguridad.

En todos los casos, no existía una conciencia clara en el individuo de la importancia para si mismo de mantener un comportamiento seguro, sino que lo importante era evitar la sanción. Entonces terminaban utilizando el casco solo cuando veían aparecer al supervisor o al jefe, pero no lo utilizaban si no aparecía nadie que los vigilara, que los regañara o los sancionara por eso. De nuevo…¿suena conocido?.

Y el problema se agrava cuando no entendemos esto como una deficiencia de liderazgo en la organización, sino como una falta de acatamiento y lo que hacemos es endurecer las sanciones y por tanto utilizar nuevamente mayores niveles de motivación extrínseca… pretendemos tener resultados diferentes repitiendo nuevamente las mismas estrategias y continuamos reforzando esquemas erróneos o insuficientes.

En este punto, es importante reconocer que muchas veces estos esquemas erróneos se han forjado en la infancia, cuando el mensaje que quedó grabado en la mente subconsciente del niño es que lo importante no era “portarse bien”, sino evitar que sus padres se dieran cuenta de lo contrario para así evitar el castigo. Es allí cuando, como ya lo decíamos antes, la mentira y el engaño se transforman en opciones válidas de comportamiento.

Más tarde en la vida no es difícil imaginar que debido a los efectos de esa inadecuada estructura de pensamiento, la persona confunda sus valores y comience a actuar de una manera completamente equivocada. En mi opinión, esto explica muchos de los casos de corrupción que ahora estamos conociendo en compañías del sector público y también privado tanto en nuestro país como a nivel internacional. La ausencia de un verdadero sentido de liderazgo personal inculcado desde pequeños, causó que lo importante para esas personas no fuera decidir correctamente qué hacer o qué no hacer, sino que lo prioritario era “no dejarse descubrir”.

 

Entonces, si Liderazgo 6estos son los “efectos secundarios” de utilizar de manera desmedida y casi solitaria la motivación extrínseca, es decir, basada en premios y recompensas externas al individuo, entonces ¿Cómo fortalecer o aumentar nuestro nivel de liderazgo y comenzar a realmente inspirar a otros a que hagan las cosas correctas por decisión propia y no buscando obtener un premio de corto plazo o evitar un castigo?

De esto hablaremos en nuestro próximo artículo: “Nadie te motiva, sólo tú te motivas”.

 

 

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¿Por qué otro blog de Liderazgo?

Habilidades de Liderazgo

Siempre estuve buscando fuera de mi la

fuerza y la seguridad necesarias para hacer las cosas.

Sólo al final me di cuenta que todo eso estaba 

dentro de mí, y estuvo allí todo el tiempo.

Anna Freud

 

 

¡Que buena pregunta!. Un blog de liderazgo…y de hecho, fue la primera que me hice cuando a finales de enero del año 2013 estaba hablando con un primo muy querido que ahora nos acompaña desde un lugar más allá del arco iris, pero que siempre estará en nuestro corazón, sobre los cambios que recientemente había provocado en mi vida.

Unos meses antes, luego de una gran carrera como médico de urgencias, de haber realizado estudios dentro y fuera de Colombia y de haber trabajado como consultor empresarial, ser dueño de empresas y un voraz emprendedor por más de 20 años, había decidido dar un vuelco total a mi vida y había tomado la decisión de comenzar a compartir de manera profesional lo que pienso y lo que había aprendido durante todos esos años, todo con el único objetivo de reconectar a otros con el origen de su propia felicidad e inspirarlos a volver sus sueños realidad ¡ahora mismo!.

Este viaje había comenzado un par de años antes, hacia finales del año 2010, cuando comencé a dar algunos pasos en lo que fueron “mis primeras conferencias de inspiración al liderazgo”. Recuerdo que haciendo cada una de ellas, comencé a sentir una intensa conexión con un propósito de vida realmente más grande, pero dado que para ese momento en mi vida tenia muchos roles diferentes que debía atender, fue solamente hasta Junio del 2012 que tomé firmemente la decisión personal de cambiar el rumbo de mi vida para siempre. Así comencé… como comienzan todas las aventuras: sin saber donde vas a terminar o cómo vas a dar el siguiente paso.

Finalmente, después de 5 meses de “ajustes y desajustes”, quemando completamente todos los barcos de mi vida pasada, en noviembre del año 2012 inicié “oficialmente” mi carrera como conferencista profesional de inspiración y liderazgo.

Y allí estaba yo, tomando un café con mi primo para celebrar el año nuevo, contándole sobre los resultados de esos primeros pasos en una aventura que apenas iniciaba, pero que ya me comenzaba a llenar mi corazón de alegría y de colores brillantes. Después de escucharme con gran interés y de hacerme sentir durante toda la conversación como la persona más importante del mundo, -esa era una de sus grandes habilidades-, me hizo una pregunta certera: “Oye Roberto, ¿y por qué no comienzas a escribir un blog de liderazgo?”

La verdad, el asunto me tomó por sorpresa, porque para esa época difícilmente yo comprendía qué era un blog o como se manejaban las redes sociales… me quedé pensando… “sería interesante, pero… ¿“otro” blog de liderazgo?… ya debe haber unos muy buenos por ahí, ¿no?… ¿para qué escribir “otro” blog de liderazgo?… era una muy buena pregunta. Tan buena, que he tardado más de 2 años en comenzar a entenderla.

Y es que ya en otras ocasiones, había comenzado a escribir artículos de liderazgo, para luego detenerme por muchas razones, “… porque no estoy listo todavía… porque antes quiero estudiar más del tema… porque no tengo tiempo hoy… porque… porque… porque…” una y mil razones, además realmente ciertas y firmemente argumentadas para explicar porqué aún “no estaba listo” para escribir mi blog.

Pero hace un tiempo entendí que las cosas se pueden comenzar a hacer sin estar listo del todo y por eso quiero comenzar a compartir cada jueves a partir de hoy, este blog con todos ustedes. El liderazgo es algo que solo se genera liderando… no esperando a estar listo para liderar. De la misma manera, un muy blog de liderazgo sólo se crea, ¡comenzando a escribir un blog de liderazgo!

Como dice en sus libros el autor John C. Maxwell, en la vida todo inicia y termina por el liderazgo, y si entendemos el liderazgo como la habilidad de inspirar a otros a que tomen las decisiones correctas y necesarias para ser felices (aunque algunas de ellas sean justamente las más difíciles de tomar), puede ser útil analizar cuáles son las cosas que con más fuerza evitan que recorramos el camino que deseamos para nosotros.

 

3 situaciones que evitan que tus sueños se conviertan en realidad.hacer-suenos-realidad

1. Pérdida de tiempo por no enfocarnos en una sola cosa.

¿No te ha pasado que quieres que hacer algo que sabes que es muy importante para cumplir tus sueños, pero que a la vez es algo que estás un poco renuente a realizar porque por alguna razón no te sientes cómodo o, como es la primera vez que vas a hacerlo, no sabes cómo hacerlo?.

Luego de posponerlo varias veces, comienzas con toda la intención, con todas las ganas, pero súbitamente algo te distrae; “aparece” algo urgente que necesita ser resuelto ya, o que “también está pendiente y no se demora hacerlo”, así que te detienes “sólo un momento”… únicamente para al final de la jornada, terminar aplazando lo que sabes que era más importante… una vez más…

Pues quiero decirte que no eres el único en el mundo al que le sucede eso. En el mundo empresarial hizo carrera hace un tiempo la famosa habilidad de hacer muchas cosas al tiempo, en ingles “multitasking” y aquellas personas que eran capaces de hacer varias cosas al tiempo eran muy apreciadas en los entornos laborales. Sin embargo, en los últimos años han comenzado a publicarse muchos estudios que demuestran que el cerebro humano es más creativo y más eficiente cuando se enfoca en una sola cosa a la vez.

Así que cuando vayas a comenzar a hacer eso que sabes que es importante pero que has venido aplazando, asegúrate de buscar un ambiente que facilite tu concentración y te permita enfocarte en una sola cosa. Apaga tu celular, tu whatsapp, tu correo electrónico por un momento, cierra la agenda de los pendientes (tu decides cuanto tiempo… funciona mejor si comenzamos con periodos cortos de concentración, algo así como 10-15 minutos y luego periodos más largos, en la medida que vayamos mejorando nuestra capacidad de concentración) y enfócate en una sola cosa a la vez. Verás como comienzas a avanzar mucho rápido hacia el lugar donde realmente quieres estar.

 

2. Deseo de alcanzar la perfección… en el primer intento.

El deseo de alcanzar la perfección en el primer intento es el peor enemigo de la consecución de resultados. Es mejor comenzar y terminar algo y luego una vez concluido, comenzar a mejorarlo, de otra manera, nunca vamos a comenzar porque todavía no estamos listos para hacerlo perfecto. Cuando desde el primer intento queremos hacer algo “perfecto” en lugar de algo “bueno”, corremos el tiempo de agrandar tanto la distancia entre lo posible y lo esperable que casi nunca comenzaremos a hacer algo. Simplemente se verá muy difícil.

Así que deja de reprogramar, comienza ahora mismo y luego que termines, ya podrás evaluarlo, corregirlo y comenzar a hacerlo de nuevo, cada vez mejor. Eso es lo importante de comenzar… si te va bien, sabrás que cosas debes continuar haciendo, si por el contrario fracasas, allí estará la lección más importante: que cosas no funcionan y por tanto debes dejar de hacer. Así se inicia el recorrido del liderazgo.

 

3. Miedo a equivocarnos y ser criticado por otros.

Esta tiene mucho que ver con la anterior. Creemos a veces que todos pueden hacer las cosas mejor que nosotros, y por eso preferimos evitar el riesgo de no hacerlo tan bien y ser criticados por los demás. Los dos grandes motivadores del ser humano son el placer y el dolor. Y de los dos, el más poderoso es el dolor. Por eso, si asociamos a lo que queremos hacer, el dolor de ser criticados por otros, nunca iniciaremos nada que no podamos hacer de una manera perfecta… al primer intento. Y como ya sabemos, eso no es posible, así que al final es probable que termine el tiempo de juego y aún estemos en la banca, esperando la oportunidad perfecta, para decir la cosa perfecta, con el lenguaje perfecto, para no equivocarnos… para no ser criticados.

La esencia del liderazgo no es hacerlo perfecto o sin equivocaciones. La verdadera esencia del liderazgo es ¡simplemente hacerlo!. Eso es lo único que te va a permitir inspirar a otros a hacerlo también posible para ellos mismos.

Recuerda que al final del día todos seremos juzgados por lo que realmente hicimos, no por lo que planeábamos hacer. Y más valiosa será la lección que aprendimos al equivocarnos que la que nunca ocurrió por andar pensándolo mejor.

Por eso hoy, luego de casi dos años y medio de andar pensando en hacer un blog de liderazgo e inspiración, he decidido tomar el tiempo para enfocarme solo en ello, al menos por un momento, sin intentar hacerlo perfecto y sabiendo que lo bueno es que seguramente me voy a equivocar, pero al menos ya comencé.

Si hoy mi primo estuviera acá y me Liderazgo 3preguntara: Roberto: ¿y por qué no comienzas a escribir un blog de liderazgo?”… tal vez en esta ocasión le respondería: pues si… ¿y por qué no?, es que este no va a ser simplemente “otro blog de liderazgo”… ¡éste será el mío!… este es el único en el mundo que va a ser escrito por mi y así no sea perfecto y no sea el único que voy a disfrutar leyendo, si va a ser ¡el único que voy a disfrutar escribiendo!… entonces, ¿por qué no?… ¿por qué no escribir otro blog de liderazgo?

 

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