Confianza: La clave para el éxito en cualquier relación.

La confianza es del tipo

de cosas que sólo se pierde una vez.

 

Todos dependemos de todos para lograr las metas y cumplir los sueños. Por eso tantas compañías, grandes y pequeñas, gastan grandes presupuestos generando acciones que promuevan el trabajo en equipo, el sentido de solidaridad y unión entre sus integrantes, el liderazgo personal y del grupo, solo para darse cuenta que al final del día, todos los esfuerzos realizados no logran alcanzar un nivel de resultados que se compare con la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo realizados… ¿por qué ocurre esto?

 

Bueno, indudablemente pueden existir muchas explicaciones para esto, pero desde mi punto de vista, la principal y de mayor confianza-2impacto, es que seguimos trabajando en el éxito de las empresas, sin pensar en promover primero el éxito personal e individual de nuestros integrantes. Muchos empresarios siguen creyendo que deben dirigir sus esfuerzos a construir los equipos y los proyectos de la empresa y que la parte personal de los integrantes es solo problema de ellos y no un asunto de la empresa. Si reconociéramos que las empresas están constituidas por personas, por seres humanos, y que sin ellos ni los mejores equipos, maquinarias o procesos industriales van a funcionar como quisiéramos, entenderíamos que nuestro propósito principal en la empresa debe ser el crecimiento y el desarrollo de nuestros integrantes.

 

Como lo dijo Richard Branson, el fundador de Virgin en una entrevista en la cual le preguntaban sobre las prioridades que debe tener el CEO de una gran multinacional: “si me preguntaran para mí qué es más importante, si los accionistas o los clientes… les diría que ninguno de ellos… para mí lo más importante son los empleados, porque si yo me aseguro que ellos estén bien y sean felices, ellos se van a encargar de hacer felices a mis clientes y por tanto a los accionistas…”… tiene toda la razón, o como lo decimos en Roberto Martinez Leading Life, “¿Cómo puede ser una empresa exitosa, sino está conformada primero por seres humanos exitosos?.

 

Por eso creo que la prioridad para cualquier empresario, sin importar el tamaño de la empresa o el negocio al que se dedique, debe ser primero, el desarrollo y el bienestar de sus integrantes y ahí sí, a partir de ese punto proyectar la productividad de la organización como una meta, y los ingresos y las ventas como un resultado de todo lo anterior. En el sentido inverso no funciona como lo demuestran en muchas ocasiones los pobres resultados que se logran a pesar de invertir grandes recursos en la gestión de la empresa y en desarrollo de la identidad y el trabajo en equipo de la gente que la conforma. La prioridad entonces es entender cómo funciona la mente de un ser humano para poder ser más exitoso en el liderazgo de los mismos.

 

La confianza es la base de las relaciones de valor entre las personas, y si las empresas dependen del tipo de relaciones que establecen las personas al interior de la misma, las acciones deberían estar siempre encaminadas a la generación de la confianza entre las personas y la empresa y entre las personas entre sí. Y esto es un trabajo que debe ser de todos los días, y llevado como un proceso coherente en toda la organización.

 

Seguimos buscando un mejor trabajo de los equipos, pero seguimos premiando al “empleado del mes”, es decir, por un lado queremos que el trabajo de equipo crezca y se consolide, pero por otro lado avanzamos desconociendo los resultados del equipo y su desempeño, seguimos promoviendo y premiando las acciones individuales… la falta de coherencia fácilmente rompe la confianza y envía además un mensaje equivocado. Por eso la confianza típicamente es algo difícil de construir, pero fácil de perder… más importante que ganar la confianza de alguien, es mantenerla.

 

 

¿Dónde se origina la confianza?

 

 

Bueno, me gusta pensar en la confianza como el resultado de la suma de dos cosas diferentes. Por un lado, los comportamientos y las decisiones de las personas, y sobretodo de los líderes deben ser por principio benevolentes.  La benevolencia es una de las características más notorias que debe tener alguien que se precie de ser un buen líder. Benevolente es aquel que tiene y mantiene buena voluntad hacia las personas. La benevolencia se asocia a la bondad y al ser una persona fundamentalmente buena.

 

Si nuestros líderes no nos demuestran con sus todos actos que el motor principal de todas sus acciones es el bienestar de quienes los seguimos, inmediatamente perderán nuestra confianza. Cuando sentimos u observamos que otra persona actúa buscando solo su beneficio personal o la ganancia propia solamente, inmediatamente nos separamos de esa persona y la invalidamos como líder a seguir. De la misma forma cuando en una empresa los integrantes dudan de la benevolencia de sus líderes, se pierde para siempre la confianza y así de boca para afuera unos y otros digan que confían entre sí,  la verdad es que en el momento decisivo y más importante, el equipo se disolverá inmediatamente y la reacción general será del clásico “sálvese quien pueda”.

 

confianzaPero la benevolencia no es el único elemento que construye confianza. El segundo factor que se incluye en esa sumatoria es la credibilidad. La credibilidad se genera manteniendo un comportamiento consistente y homogéneo durante todo el tiempo que se mantenga la relación. Por eso la confianza no se crea inmediatamente, es algo que se construye en el tiempo. En el tiempo en el cual el equipo nos mira, nos observa y nos evalúa en cada paso del camino para ver si somos consistentes… si actuamos siempre de la misma manera y con las mismas prioridades en nuestras decisiones y en nuestros comportamientos.

 

Por eso, los recursos de formación y capacitación de liderazgo y trabajo en equipo de los integrantes, deberían ser dirigidos a la creación a de la confianza. Y para eso debemos promover la benevolencia y la credibilidad o el comportamiento consistente y coherente entre todas las personas de la organización, porque sólo se crea confianza y trabajo en equipo cuando hay transparencia y honestidad, cuando trabajamos dentro de equipos que realmente nos gustan versus equipos que no conocemos, porque no son consistentes en sus acciones y benévolos en sus decisiones.

 

 

La confianza se inicia con la comunicación adecuada.

 

 

Si quieres evaluar el nivel de confianza que existe con las personas que te rodean o que conforman tus equipos de trabajo, solo mira cómo se comunican entre sí. El lenguaje es un lente privilegiado que nos permite evaluar los pensamientos y las creencias de las personas. Las palabras que utilizan y la manera como se comunican demuestra más el verdadero nivel de confianza que existe, que cualquier otra expresión de comportamiento.

 

Todas las relaciones son acerca de las conversaciones que tenemos con otros, y cuando esas conversaciones son malas, nocivas o incluso inexistentes, es el fin de la relación. Este principio es casi universal y por ello aplica no solo a las conversaciones personales con nuestra pareja o nuestra familia, sino también con las conversaciones y por tanto relaciones que mantenemos con los compañeros de trabajo. Toda relación es acerca de la conversación y las conversaciones de valor sólo se dan en ambientes de real confianza.

 

 

La confianza se mantiene por la Oxitocina de las personas.

 

La confianza no es solo un asunto de la percepción de las personas. Es un asunto demostrado a nivel fisiológico y neuro-psicológico. Investigaciones médicas han mostrado que los niveles de Oxitocina, una hormona secretada en una estructura llamada la glándula pituitaria, es por excelencia una hormona neuromoduladora del sistema nervioso central, la cual influye entre otros en los comportamientos sociales, patrones sexuales y la conducta parental. La oxitocina neutraliza las respuestas confianza-3de defensa del cerebro, magnifica lo positivo y crea una sensación de unión. Es una hormona que aumenta su producción en la medida en que seamos más agradecidos y aprendamos a celebrar nuestros triunfos. Por eso, el mejor predictor de una relación de pareja se conecta con la manera en que los buenos tiempos se celebran, no tanto en cómo se enfrentan los malos tiempos, porque la celebración aumenta los niveles de oxitocina.

 

A nivel empresarial ocurre exactamente lo mismo. La oxitocina de los integrantes aumenta cuando existe credibilidad entre el líder y el equipo, cuando se da la generosidad, la colaboración y la benevolencia entre todos, cuando las relaciones son basadas en el amor y en el bienestar del otro más que en el odio, el resentimiento y la búsqueda de la ventaja personal sobre la colectiva.

 

Cuando en una empresa se escucha la risa, se ven los abrazos, y las demostraciones de conexión individual, es evidente que sus integrantes mantienen altos niveles de oxitocina circulando en su torrente sanguíneo y se puede asegurar que las relaciones de valor que crea la confianza entre los seres humanos llevará a la empresa al mejor destino posible, de una manera fácil y rápida.

 

Por eso para saber qué tan exitoso puedes ser en la consecución de tus metas, mira a tu alrededor y evalúa las conversaciones y las relaciones que mantienes con los demás. Y si de pronto estás leyendo esto en medio de tu ambiente laboral, toma un momento, escucha con cuidado para ver que tantas risas se oyen a tu alrededor y observa cómo se relacionan los otros entre si…. ¿Existe en la empresa un equipo que realmente te gusta, o se trata de un equipo que ni siquiera se conoce?

 

Recuerda que la clave del éxito se basa en tres componentes muy importantes: confianza, confianza y confianza!

 

¡Un abrazo para todos!

 

_MG_7936Este es un espacio que a través de expresar diferentes puntos de vista de su autor, busca generar en sus lectores un momento de reflexión, de evaluación personal y provocar una reacción o una opinión al respecto. Por eso me encantaría saber tus comentarios u opiniones y si este blog está siendo de utilidad para mejorar tu liderazgo personal y el de tu empresa. Si te ha gustado, compártelo en tus redes sociales.

Para suscribirte al blog ingresa a www.robertomartinez.co y al descender en la página aparecerá una ventana emergente en la cual podrás anotar tu nombre y tu correo electrónico, para no perderte el próximo artículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Realiza esta operación para comprobar que no eres un robot (antispam) *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>