Confort y Liderazgo: ¿Evitar nuestra zona de confort a toda costa?

Nunca interrumpas a alguien que está haciendo lo que

tú habías dicho que no se podía hacer

Amelia Earhart

Mucho hemos oído hablar de la zona de confort y sé que todos saben a qué se refiere el concepto pero, por un mero ejercicio académico, me gustaría empezar entonces por proponer una definición que nos ponga en el contexto de la reflexión que quiero hacer en el articulo de hoy.

 

¿Qué es una zona de confort?

 

De acuerdo con la Real Academia Española, la palabra confort como sustantivo, llega a nuestro idioma a mediados del siglo XIX proveniente del francés con el sentido de “comodidad o bienestar material” y desde entonces el adjetivo confortable pasó también a significar “aquello que proporciona confort o comodidad”. En este orden de ideas podríamos entonces concluir que la zona de confort, es aquella en la que “nos sentimos a gusto, cómodos y contamos con bienestar material”. ¿Estaríamos de acuerdo todos en esta definición para evaluar desde la perspectiva del liderazgo a la permanencia en una “zona de confort”?

 

Mirándola desde el punto de vista de la definición en sí misma, lo primero que podemos evidenciar es que no es una “zona mala” confort 3como algunas veces nos la han querido vender: “… siempre evita a toda costa entrar en una zona de confort”, “…no dejes que tus empleados entren en su zona de confort” y otros muchos otros consejos que a diario escuchamos. Pienso que en la vida no existen cosas totalmente malas, ni totalmente buenas, sino que todo depende del contexto y la intención con la cual se hagan o se desarrollen y ciertamente, la zona de confort no es ajena a esta característica. No podemos “satanizarla” de una manera absoluta como un lugar del cual debemos salir tan rápido como sea posible, si es que hemos cometido el error de caer en el.

 

¿O tú conoces a alguien que adore vivir en ausencia total de comodidades o sin ningún tipo de bienestar material, manteniendo a su familia en un lugar donde nunca estarán a gusto y en permanente carencia de todas las cosas materiales?… yo creo que muchos hemos tenido oportunidad de conocer a algunas personas que han tenido que vivir o que viven en esta situación, pero claramente con solo observarlos se da uno cuenta que no adoran estar allí ni se sienten orgullosas de llevar a su familia a ese lugar.

 

Desde mi punto de vista, las comodidades materiales son muy buenas y no tiene nada de malo buscarlas y obtenerlas, claro, siempre y cuando sean adquiridas de una manera honesta, respetuosa de los demás, del medio ambiente y como fruto de una labor que aporte a otros y les haga entrega de un alto valor para sus vidas y sus resultados.

 

De modo que si nosotros u otras personas que conocemos han alcanzado altos niveles de comodidad y bienestar material y sobretodo lo han hecho por medio de ayudar a los demás, entregarles alto valor en cada interacción y actuar siempre en beneficio del planeta, de los otros seres humanos, y actuando honesta y éticamente, pues ¡bien por ellos!… son de admirar, no de criticar y de desearles de manera espontánea un éxito aún mayor, a la vez que los observamos y estudiamos para aprender cómo es que hacen las cosas que están haciendo mejor que nosotros, y así también mejorar los resultados de nuestra propia vida. No debemos perder de vista que nunca de la envidia, de los celos, del resentimiento o de la competencia desleal ha nacido el verdadero liderazgo o la felicidad personal.

 

 

Entonces, si la zona de confort no es tan mala, ¿por qué es necesario salir de ella?

 

En ese orden de ideas, la zona de confort debemos comprenderla como una zona en la cual, en ciertos contextos es una zona buena y digna de ser disfrutada. El problema realmente no está en la zona como tal, sino en el contexto en el cual se da y en la manera como se obtiene.

 

Como ya lo dijimos, hay que examinar y evaluar siempre la honestidad, responsabilidad y ética con la que estamos actuando y creo que estamos de acuerdo con las ventajas y beneficios que ofrece al llegar a una buena zona de confort. La zona de confort es un estado donde podemos sentarnos a disfrutar y compartir con otros a quienes queremos, nuestros logros y los buenos resultados que hemos obtenido. Sabremos que lo hemos hecho bien, si la sensación que nos genera es de conexión con nosotros mismos y con los demás y no de separación o aislamiento. Sabremos que la labor ha valido la pena si no solo contamos con una buena casa y comodidades, sino también si sabemos que hemos llegado allí, acompañados por un grupo de verdaderos amigos que gozen de nuestra presencia y deseen venir a festejar en nuestra casa, no por la casa sino por nosotros.

 

Si sientes que has llegado a un punto en la vida donde ya estás disfrutando de tus buenos resultados, pues hoy mismo siéntate un rato a solas y felicítate por haberlo hecho. Es como cuando estabas en el colegio o en la escuela y llegaba tu informe de rendimiento escolar ¡lleno de buenas noticias!… es justo y es correcto sentarse a solas un rato y felicitarte por tu buen desempeño.

 

Pero ojo, luego de disfrutar como se merece el haber alcanzado tu zona de confort, llega un momento en que debes ponerte de pie nuevamente y seguir avanzando en el camino… al final del día, el informe escolar era solo eso, un informe, un reporte, pero no era confort 2tampoco garantía absoluta del éxito futuro… así como tus resultados externos presentes, tu casa o tus cosas materiales no constituyen tu definición personal, no establecen tu propósito de vida, solo son un resultado que de alguna manera reflejan lo bien o no tan bien que lo vienes haciendo en el pasado… pero tampoco ellos son garantía de lo bien o no tan bien que lo puedes hacer en el futuro.

 

Si no mantienes una adecuada perspectiva sobre tu zona de confort actual, pronto podría cambiar el entorno o el contexto y es allí donde lo que era bueno comienza a volverse malo y lo que era seguro comienza a volverse riesgoso. En la vida debemos saber cuando detenernos a descansar, cuando premiarnos y celebrar nuestras victorias, pero también debemos saber cuando ponernos de nuevo en movimiento y asumir nuevos retos, aceptar incluso nuevos fracasos, pero siempre avanzando hacia ese nuevo lugar donde nuevamente podremos obtener un gran resultado e iniciar el ciclo de nuevo. De otra manera nuestra zona de confort, donde estábamos tan felices se volverá una celda de oro, de donde cada vez será mas difícil salir y ponernos en movimiento.

 

Al final comenzaremos a experimentar la ansiedad de aferrarnos a lo conocido, a lo que ya dominamos, pero que dado que nunca podemos controlar las cosas del todo y por tanto evitar que cambien de un momento a otro, nuestra zona de confort se volverá una zona de miedo y angustia.

 

Vale la pena mencionar de nuevo que una verdadera zona de confort solo se alcanza si nos hemos preocupado por llegar a través de la generación y entrega de un claro beneficio para los demás, no de pasar por encima o aprovecharse de nadie… y si no, ¿De qué sirve tener la mejor casa de la ciudad si nadie quiere compartir su tiempo contigo?, ¿De qué sirve tener el mejor carro o la capacidad de viajar en primera clase a donde uno desee, si nadie quiere que vayamos a estar con ellos?. Recuerda que el verdadero éxito sólo se da, si este ha ocurrido en función del beneficio a los demás.

 

Pero una vez has alcanzado esa meta, ¿qué vas a hacer con tu vida?… los tiempos pueden cambiar más rápido de lo que te imaginas, y debemos siempre tener pendiente que lo que nos ha traído hasta acá, no necesariamente nos va a llevar a donde queremos ir en el futuro.

 

 

¿Es ahí cuando quedarnos en esa zona de confort se vuelve peligroso?

 

Esto es como si en el colegio una vez obteníamos buenas notas, ya no nos preocupáramos por estudiar más y seguir trabajando… en poco tiempo lo que era bueno, se habría transformado en regular y luego en malo. La zona de confort nos aporta calma, serenidad y por supuesto orgullo… es una zona donde es fácil existir ya que nos permite utilizar caminos conocidos y obtener resultados muy fácilmente, nos ofrece siempre las mismas preguntas, preguntas para las cuáles ya sabemos todas las respuestas… pero… ¿permanecer allí nos va a llevar a donde queremos ir? Esa es la gran pregunta.

 

La zona de confort no es mala en si, ni es un mal lugar para estar, pero también es cierto que si no nos desprendemos de ella, no confort 1podremos obtener nuevos aprendizajes, nuevos resultados y por tanto en el futuro tampoco podremos celebrar nuevas victorias. No querer salir de nuestra zona de confort, es como querer seguir viviendo la vida en tercero de primaria, “donde todo es más fácil, todo es conocido y allí siempre me va a ir muy bien”… puede que esas razones sean ciertas y nadie las pueda debatir… pero ¿repetir una y otra vez tercero de primaria nos va a llevar a concluir la escuela secundaria, o la universidad, o a iniciar el camino de vida que quisiéramos recorrer?

 

Seguir haciendo lo mismo, en el mismo orden y con el mismo contexto, claramente nos será más fácil, menos riesgoso y con menos miedo o angustia de un potencial fracaso, pero ¿nos permitirá alcanzar un nuevo nivel?, ¿nos permitirá crear, vivir y recorrer nuevos caminos de mayor satisfacción?… Y tal vez más importante aún, ¿nos permitirá inspirar a otros a retarse todos los días para obtener más y mejores resultados para ellos mismos?

 

Sólo tú tienes la respuesta a todos estos interrogantes, pero como nos dice Amelia Earhart, no interrumpas con tus respuestas y tus consejos a los que están haciendo lo que habías dicho que no era posible hacer.

 

¿Cuáles son los obstáculos que no nos permiten abandonar de una manera tranquila y eficiente nuestra zona de confort?, ¿cómo podemos sobrepasarlos para que podamos alcanzar un mayor liderazgo y una mayor felicidad para nosotros mismos?… ¿Cuál es tu opinión?

 

 

_MG_7936Este es un espacio que a través de expresar diferentes puntos de vista de su autor, busca generar en sus lectores un momento de reflexión, de evaluación personal y provocar una reacción o una opinión al respecto. No es un sitio de capacitación ni pretende revelar la verdad absoluta. Por eso me encantaría saber tus comentarios u opiniones y si este blog está siendo de utilidad para mejorar tu liderazgo personal y el de tu empresa.

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4 thoughts on “Confort y Liderazgo: ¿Evitar nuestra zona de confort a toda costa?

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